En éste día de la Virgen de Luján

Pbro. Osvaldo Pablo Leone, Director Nacional de las OMP

Conflicto agropecuario con el gobierno argentino

Una potente erupción del volcán Chaitén, en el sur de Chile, forzó el inmediato traslado de las personas del lugar. 

El Chaitén, de unos 1.000 metros de altura, entró en actividad hace una semana, lo que ha provocado la evacuación de gran parte de pueblos como Futaleufú -150 kilómetros al este del volcán- debido a que las cenizas se han trasladado hacia esa zona, alcanzando incluso a ciudades cordilleranas argentinas. 

Éstas son las noticias que la mayoría de los argentinos hemos recibido de la situación por la que pasan algunos de nuestros hermanos chilenos y que también afecta a nuestro país.

Hoy es el día de la Virgen de Luján, Patrona de la Argentina y - que bien podríamos decir- la Madre de todos, argentinos y chilenos porque somos hermanos.

Es un día privilegiado para pedir por ésta situación de incertidumbre y miedos por las que pasan tantas familias a causa de la erupción del volcán Chaitèn. Es un día para poner a nuestra querida argentina en las manos cariñosas y siempre atentas de la Virgen y para aprovechar a pedirle a Nuestra Madre que proteja a nuestras familias y a las de nuestros queridos hermanos chilenos.

Quizás sea bueno recordar lo que significa en nuestro mundo de hoy tener un hogar, una familia y vivir dignamente. Hoy por hoy, a muchos les cuesta sacrificio y muchas horas de trabajo tener su casa. Ahora pensemos en lo que significa tener que dejarla porque peligra la salud, la vida si se quedan en el lugar donde nos estamos enterando, que un volcán ha comenzado su actividad.

Evidentemente tenemos materia para conversar de cerca con la Virgen de Luján en este, su día. Acerquémonos con confianza de verdaderos hijos y pidámosle que quienes en estos días, deben dejar su casa y con ella todo lo que seguramente con tanto esfuerzo han logrado, sientan su abrazo consolador de Madre y la fuerza de su Hijo. La familia de Nazareth supo muy bien lo que significa dejar la propia casa y salir ¡ya! y sin muchos preparativos, hacia otro lugar poniendo el presente y el futuro enteramente en las manos de Dios.

Que tampoco se nos olvide ser muy agradecidos con nuestra Madre, tan solicita de lo que cada uno de nosotros necesita. Unámonos a tantos peregrinos que en éste día acuden a Luján a agradecerle personalmente a la Virgen su ayuda, cuidados y permanente protección.

Buenos Aires, 8 de mayo de 2008