Desde Obras Misionales Pontificias de Argentina, invitamos a todo el Pueblo de Dios presente en cada una de nuestras capillas, parroquias, diócesis, a los grupos misioneros, movimientos juveniles, grupos de la IAM, grupos de oración y adoradores del Santísimo, etc., a unirse a laIV Jornada de Oración por la Iglesia en China. La oración de toda la Iglesia es fundamental para que la Iglesia presente en China encuentre los caminos más adecuados para vivir su fe en Jesús y para acompañar a todos los cristianos que viven y entregan su vida diariamente como testigos de Jesús muerto y resucitado para salvación de todos los hombres en esas tierras. De modo especial invitamos a unirse a esta Jornada de Oración, a quienes forman parte de la Unión de Enfermos y Ancianos Misioneros, quienes a diario ofrecen su oración y sacrificios por toda la Iglesia.
Esta Jornada Mundial de Oración por la Iglesia en China fue convocada por primera vez por Benedicto XVI en su carta a la Iglesia católica en la República Popular China del 27 de mayo de 2007:"el día 24 de mayo, que está dedicado a la fiesta litúrgica de la Santísima Virgen María, Auxilio de los Cristianos -y que es venerada con tanta devoción en el santuario mariano de Sheshan en Shanghai-, podría llegar a ser en el futuro una ocasión para los católicos de todo el mundo para unirse en oración con la Iglesia en China" .
VATICANO, 18 Mayo de 2011.- Al final de la audiencia general de hoy celebrada en la Plaza de San Pedro, el Papa Benedicto XVI hizo un especial llamado a los católicos de todo el mundo a rezar por la Iglesia en China, de manera particular el próximo 24 de mayo, día escogido por él para orar por esta intención.
El Papa recordó que el martes 24 de mayo, día de María Auxiliadora venerada en el Santuario de Sheshan, en Shanghai (China) la Iglesia reza por los católicos de China en donde son "rechazados, ignorados o perseguidos".
Por ello el Santo Padre pidió a "todos los católicos chinos que continúen intensificando sus oraciones, especialmente a María, la Virgen fuerte. Pero también para todos los católicos del mundo rezar por la Iglesia en China debe ser un compromiso: los fieles de allí tienen derecho a nuestras oraciones, necesitan nuestras oraciones".
"Los católicos chinos, como han dicho muchas veces, quieren la unidad con la Iglesia universal, con el Pastor supremo, con el Sucesor de Pedro. Con la oración podemos obtener que la Iglesia en China siga siendo una, santa y católica, fiel y firme en la doctrina y en la disciplina eclesiástica".
"Sabemos que, entre nuestros hermanos obispos, hay algunos que sufren presiones para ejercer su ministerio episcopal. A ellos, a los sacerdotes y a todos los católicos que experimentan dificultades en la libre profesión de su fe, expresamos nuestra cercanía".
Benedicto XVI dijo luego que "con nuestra oración podemos ayudarles a encontrar el camino para mantener viva la fe, fuerte la esperanza, ardiente la caridad con todos e íntegra la eclesiología que hemos heredado del Señor y de los Apóstoles".
Finalmente el Papa pidió a la Virgen María que "ilumine a los que dudan, vuelva a llamar a los que se han perdido, consuele a los afligidos y fortalezca a los que están tentados por los encantos del oportunismo".
China permite el culto católico únicamente a la Asociación Patriótica Católica China, subalterna del Partido Comunista de China, y rechaza la autoridad del Vaticano para nombrar obispos o gobernarlos. La Iglesia Católica fiel al Papa no es completamente clandestina; aunque es asediada constantemente.
Las relaciones diplomáticas entre China y el Vaticano se rompieron en 1951, dos años después de la llegada al poder de los comunistas que expulsaron a los clérigos extranjeros.
En diciembre de 2010, el nombramiento de un obispo legítimamente ordenado como Presidente de la asociación, durante una asamblea que sacerdotes y obispos fieles a Roma debieron atender a la fuerza, ha generado un distanciamiento entre el Vaticano y China.(Fuente: ACI/EWTN Noticias)
P. Osvaldo Pablo Leone, Director Nacional de las OMP