Con motivo del Encuentro sobre Misión Continental y Conversión Pastoral, estuvo en Buenos Aires Mons. Héctor Cabrejos, Presidente del dpto de Misión y Espiritualidad del CELAM y Arzobispo de Trujillo, Perú. Habló con nosotros acerca de la Conversión Pastoral.
Siempre la palabra conversión ha aparecido en las sagradas escrituras y Cristo la emplea mucho. La Iglesia no es ajena a esa palabra porque en el fondo es un cambio, una transformación, un reto, un esfuerzo para avanzar en todos los niveles, fundamentalmente en el de la gracia. Aparecida habla de la conversión personal y de la pastoral. Habla de la conversión de los evangelizadores y de la conversión de los ministros. Hay matices, hablamos entonces de la conversión de los sacerdotes, obispos, laicos y del agente pastoral. Y dentro de todo esto se habla de Conversión Pastoral.
Conversión Pastoral se refiere a las estructuras, nosotros tenemos muchas estructuras pastorales hoy en día que obedecen sin duda, a momentos determinados de preocupación pastoral a partir de lo cual se crearon estructuras. Algunas subsisten, son útiles, sirven y deben continuar pero hay otras que deberían adaptarse a las urgencias de hoy y por eso Aparecida habla de los nuevos areópagos. Hay nuevos retos, nuevas urgencias pastorales, nuevas situaciones y ambientes a los cuales la Iglesia tiene que llegar, acercarse.
El evangelio habla del sordomudo, hay una palabra clave que Cristo emplea: epheta , abrete. En la historia de la Iglesia hay muchos santos que hacen referencia a la sordera y la mudez sobre el que no escucha la Palabra de Dios, siguiendo esa línea eclesiológica, sobre el que no escucha Aparecida, mudo el que no alaba, mudo el que no hace nada por anunciar la fe que tiene, la fe como una riqueza.
Los Laicos
Los Laicos son los más entusiasmados en la Misión , pero al mismo tiempo ellos manifiestan la dificultad que encuentran con algunos sacerdotes. El obispo puede estar muy entusiasmado pero si no cuenta con el apoyo y colaboración de los sacerdotes poco puede hacer.
Invocaría a los sacerdotes a ver ese elemento clave del evangelio de cristo: epheta , ábrete a Dios, al Evangelio, a la misión. Utiliza tus labios para esta labor extraordinaria que nos toca en esta parte de la historia.