El pasado Martes  31 de mayo, Fiesta de la Visitación de la Virgen,
honramos a María, Reina de las Misiones.

«María, Reina de las Misiones»

Conmemoramos el primer peregrinar misionero de la Virgen saliendo de Nazareth, con Jesús en su vientre, para ir al encuentro de su prima Isabel. De esta manera, María se convierte en la primera misionera en llevar a Jesucristo a los demás.

A las 12 hs., el Director Nacional de las OMP, Pbro. Osvaldo Pablo Leone, presidió la Santa Misa en la Capilla de la Sede nacional, de la cual participaron la comunidad de hermanas, Secretarias Nacionales y personal de la Institución.

Por la tarde, a partir de las 17 hs., numerosos vecinos se acercaron a la Sede Nacional para participar de los festejos, momento en que la imagen de María, Reina de las Misiones, fue homenajeada por la Banda de Música del Regimiento Patricios frente a dicha Sede institucional. Luego a las 18.15hs, la misma fue trasladada por Cadetes de la Escuela de la Policía Federal, e igualmente las banderas de ceremonia, hasta el Teatro de la Inmaculada Concepción (Humahuaca 3650). Allí, en una sala colmada, a las 19 hs. se puso en escena el “Rosario Viviente”, interpretado por el Grupo de Teatro Comunitario “La Luz, Arte en Misión” con textos y dirección de Mariano Zuqui, y la composición e interpretación de los temas musicales de Roberto Zuqui.

La Aparición de María, Reina de las Misiones a Catalina Labouré

1830 es un año clave: tiene lugar en París la primera aparición moderna de la Virgen Santísima. Comienza lo que Pío XII llamó la "era de María", una etapa de repetidas visitaciones celestiales que se han sucedido hasta nuestros días (La Salette, Lourdes, Fátima...).

La tarde el 27 de Noviembre de 1830, estaba Sor Catalina Labouré, hermana Vicentina, haciendo su meditación en la capilla del Convento de las Hijas de la Caridad en París, cuando se le apareció la Virgen María (esta fue la segunda aparición a la futura santa, a quien se le había aparecido cuatro meses antes).

En diciembre de 1830, la Santísima Virgen visita a Catalina por tercera y última vez, Con el mismo vestido color de aurora y el mismo velo, la Virgen María se hacer ver, sosteniendo nuevamente un globo de oro, rematado por una pequeña cruz. De los mismos anillos, adornado de piedras preciosas irradiaba, con intensidades diversas, la misma luz. Al narrar esta tercera aparición, Catalina comenta "Es imposible expresar lo que sentí y todo cuanto comprendí en el momento en que la Santísima Virgen ofrecía el Globo a Nuestro Señor”.

Si bien en la Medalla que se acuñó a partir de estas apariciones, la Virgen aparece con los brazos extendidos hacia abajo, Santa Catalina expresó en varias oportunidades la mayor significación de la imagen de la virgen con el mundo en sus manos, que recién consigue que se autorice su confección en el ocaso de su vida (Catalina muere en 1876). Esta imagen de la Virgen con el globo en sus manos, que actualmente se emplaza en el lugar de las apariciones y debajo de la cual reposa el cuerpo de Santa Catalina, se conocería popularmente como la “Virgen del globo”, y se la ha llamado también Reina del Universo, Reina del mundo, Reina de la Iglesia, Reina del pueblo... Esto, porque la imagen de Nuestra Señora con el mundo en sus manos, conduce a la idea de un dominio, un poder, un señorío y una autoridad sobrenaturales sobre el mundo. Entrado el siglo XX, la Virgen del Globo fue popularizada por la Sagrada Congregación de la Propagación de la Fe bajo el título de Reina de las Misiones.

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