Las Obras Misionales Pontificias

Son una institución de la Iglesia universal y de cada Iglesia particular, surgidas con el objetivo de apoyar la actividad misionera de la Iglesia en las regiones no cristianas.

Tienen la finalidad de alentar la conciencia misionera del Pueblo de Dios, y de favorecer la cooperación entre las Iglesias por medio de la oración, el recíproco intercambio de vocaciones misioneras y la ayuda material de las comunidades cristianas en favor de los más necesitados.

Su objetivo principal es ayudar a la primera evangelización de los pueblos, sin excluir la colaboración a la promoción y liberación integral de los pueblos, especialmente de los menos favorecidos.

Obras Misionales PontificiasRealizan su tarea a través de las Direcciones Diocesanas y de los Institutos Misioneros, nacidos prioritariamente para el servicio de la evangelización del mundo.

Están vinculadas al que es Cabeza del Colegio de los Obispos, principio de unidad y de universalidad de la Iglesia, y están a su disposición para cumplir el mandato misionero.

Dependen de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, que se encarga de cubrir las necesidades misioneras de la Iglesia:

Naturaleza de las OMP

organización eclesial, unión para realizar la obra misionera,

Misionales: cuyos participantes, acción y beneficiarios están en torno a las misiones, especialmente a la misión ‘ad gentes’.

Pontificias: universales, asumidas para roda la Iglesia por el Sumo Pontífice y el Colegio Episcopal. De la Iglesia universal y de cada Iglesia en Particular.

Finalidad de las OMP

La responsabilidad primaria de las Obras Misionales Pontificias Como nos lo recuerda la Redemptoris Missio, «En esta obra de animación el cometido primario corresponde a las Obras Misionales Pontificias... Las cuatro Obras: Propagación de la Fe, San Pedro Apóstol, Santa Infancia y la Unión Misional, tienen en común el objetivo de promover el espíritu misionero universal en el Pueblo de Dios. La Unión Misional tiene como fin inmediato y específico la sensibilización y formación misionera de los sacerdotes, religiosos, religiosas que, a su vez: deben cultivarla en las comunidades cristianas. Además trata de promover otras Obras, de las que ella es el alma. La consigna ha de ser ésta: Todas las Iglesias para la conversión de todo el mundo» (R.Mi 84a)

«Estas Obras, por ser del Papa y del Colegio Episcopal, incluso en el ámbito de las Iglesias particulares, deben ocupar con todo derecho el primer lugar, pues son medios para difundir entre los católicos, desde la infancia, el sentido verdaderamente universal y misionero, para estimular la recogida eficaz de subsidios en favor de todas las misiones, según las necesidades de cada una» (AG 28). «Otro objetivo de las Obras Misionales es suscitar vocaciones ad gentes y de por vida tanto en las Iglesias antiguas como en las más jóvenes. Recomiendo vivamente que se oriente cada vez mas a este fin su servicio de animación» (R.Mi 84a)

Las Obras Misionales Pontificias llevan al mundo católico el espíritu de universalidad y de servicio a la misión, sin el cual no existe auténtica cooperación (cf. 84a)

En el ejercicio de sus actividades, estas obras dependen, a nivel universal, de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos y, a nivel local, de las Conferencias Episcopales y de los Obispos en cada iglesia particular (R.Mi 84b).

En los documentos eclesiales, se describen como finalidades generales de las Obras Misionales Pontificias dos:

Para la Animación Misionera

  • Formar e informar enlodo lo relacionado con la misión.
  • Animar misioneramente para la Nueva Evangelización y para la misión ad gentes.
  • Promover el espíritu misionero universal en el seno Pueblo de Dios (Estatutos, cap. I, n. 3).
  • Despertar y profundizar la conciencia misionera del Pueblo de Dios, informando sobre la vida y necesidades de la misión universal (Est. cap. I, n. 5)
  • Recordar a los pastores su responsabilidad misionera.
  • Ser para cada diócesis la Institución específica y principal, para la educación al espíritu misionero universal para la educación al espíritu misionero universal para la comunión.

Para la Cooperación Misionera

  • Promover la cooperación espiritual y material para ayudar a la Obra de la Evangelización.
  • Ayudar a la Evangelización propiamente dicha, sin excluir, empero, la ayuda en el campo caritativo, social, médico, etc. (Est, cap I, n. 7)
  • Favorecer de manera particular la colaboración con los Institutos Misioneros que están al servicio de la evangelización del mundo "en el nombre de la Iglesia y según la voluntad de la Jerarquía ".
  • Preocuparse de las necesidades de todas las iglesias en Misión.
  • Suscitar vocaciones ad gentes y de por vida, tanto en las Iglesias antiguas como en las más jóvenes (R.Mi 84
  • Promover vínculos de íntima comunión, en lo que se refiere a las riquezas espirituales, a los obreros apostólicos y a los recursos materiales (LG 13).
  • Actuar, por un lado, como miembro privilegiado de comunicación de las Iglesias particulares entre sí, y por otro lado, entre cada una de ellas y el Papa, quien, en nombre de Cristo, preside la comunión universal de la caridad (Est. Cap. I, n. 5)
  • Estimular a las iglesias a rezar unas por otras, a ayudarse recíprocamente con el envío de personal y de medios materiales, suscitando así el espíritu de solidaridad en la vista de la evangelización del mundo (Est, Cap. I, n. 5)
  • Esta a disposición del Papa para ayudarle a cumplir su alta misión de recordar a los Pastores su responsabilidad misionera universal, e invitarles a participar en la evangelización del mundo (Est. Cap. I N° 6).
  • Constituir, para cada Diócesis, la Institución especifica y principal para la educación al espíritu misionero universal, para la comunión y la colaboración entre las Iglesias, al servicio del anuncio del Evangelio" (Est, Cap. I, n. 6b).
  • Cooperar al anuncio del mensaje Evangélico, que es el deber prioritario de la Iglesia (Est, Cap. I, n. 8).
  • Sostener prioritariamente a las iglesias más pobres, para ayudarles a hacer frentes a sus necesidades pastorales y procurar la ayuda indispensable a Iglesias jóvenes (Est. Cap. I, n. 7)
  • Obtener una armoniosa colaboración con las organizaciones de asistencia que forman parte del Consejo Pontificio “COR UNUM”, así como también con otras iniciativas de ayuda de carácter más particular (Est. Cap. I, n. 7).
  • Testimoniar la catolicidad de la Iglesia promoviendo vínculos de íntima comunión en lo que se refiere a las riquezas espiritualues (LG n. 13).

Las Obras Misionales Pontificias constituyen una única institución con cuatro Obras diferentes:

La Obra de la Propagación de la Fe tienen por objeto suscitar el interés y la responsabilidad por la evangelización universal en las familias, en las comunidades cristianas, en las parroquias, en los centros docentes, en los movimientos eclesiales y en las asociaciones apostólicas. Promover la ayuda espiritual, material y el intercambio de personal apostólico para la evangelización del mundo.

La Obra de San Pedro Apóstol fue creada para sensibilizar al pueblo cristiano acerca de la necesidad de la formación del clero nativo en cada Iglesia de misión y para favorecer la colaboración espiritual y material con los futuros sacerdotes.

La Obra de la Infancia y Adolescencia Misionera ayuda a educadores y formadores de niños y adolescentes a despertar en ellos una conciencia misional universal y guiarlos hacia una comunión espiritual y material con los niños de otras regiones e Iglesias más pobres.

La Pontificia Unión Misional del Clero se encarga de promover la formación misionera de los sacerdotes, miembros de institutos religiosos, sociedades de vida común, institutos seculares, candidatos al sacerdocio y la vida consagrada y de las personas comprometidas en el ministerio pastoral de la Iglesia.

Responsables nacionales:

Directores y/o Delegados/as Diocesanos de las OMP

 

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