Síntesis del Instrumento de Trabajo del CAM 3

Lema: «América con Cristo: Escucha, aprende y anuncia».

Tercer Congreso Americano MisioneroCapítulo 1

La Iglesia en discipulado misionero

Contiene una mirada inicial al Instrumento de Trabajo y la presentación de los ejes temáticos: Discipulado, Pentecostés y Evangelización. Además nos habla de María como modelo de discípula y misionera.

Capítulo 2

Nuestra vida misionera en América desde los CAMS-COMLAS

Proceso histórico que ha ido marcando la identidad y el compromiso misioneros de la Iglesia en América.

Capítulo 3

Discipulado: Comunidad discípula de Jesús

  1. Jesús es el enviado del Padre a la humanidad y por la humanidad. Jesús entra y vive el proceso infinito del discipulado tanto referido al Padre como a la humanidad. Esto es, Escucha y Aprende del Padre; y, también Anuncia quién es el Padre a la humanidad. Por otro lado, Escucha a la humanidad y aprende de ella; anuncia a la humanidad a través de la encarnación.  Jesús siendo Dios respeta lo humano en lo cotidiano, le da importancia; permaneció 30 años compartiendo la vida cotidiana de la humanidad. Estas actitudes tanto hacia el Padre como hacia la humanidad van marcando las diferentes opciones que toma.
  2. La misión de Jesús: hacia la conformación y formación de discípulos…participes     de su misión. La primera etapa de la misión de Jesús – su vida pública, inicia con el ENCUENTRO (el encuentro de Jesús con sus primeros discípulos). Vemos como en su primer encuentro llama a pescadores a ser sus discípulos…los llama y los invita para   luego enviarlos a la humanidad. Y esto se sigue repitiendo a lo largo de la historia,  ya que el discipulado lleva siempre al discipulado. Lo más lindo de todo ese encuentro y conformación de sus discípulos es como se va entablando una profunda intimidad y amistad. “Ya no los llamo siervos sino AMIGOS”. JESUS llama – invita para que estuvieran con EL.
  3. El discipulado se da siempre en comunidad. Los discípulos están en comunión con Jesús y con los demás discípulos y así forman la comunidad de discípulos de Jesús.  Además el discípulo va formándose en la comunidad.
  4. Los procesos de formación de los discípulos y las actitudes del discípulo en la     misión.

Sobre las preguntas:

Capítulo 4

Pentecostés: Comunidad llevada por el Espíritu

Una Iglesia llevada a presenciar el Dios de la VIDA   y propiciar la BONDAD de DIOS en la humanidad…entre dones y carismas

  1. En Pentecostés es el Espíritu Santo quien convoca y llama al discipulado para formar la comunidad, para comprometerse con la humanidad.  Es un llamado a una pertenencia a Jesús, a la comunidad y a la humanidad.
    PENTECOSTES…
    - El ESPIRITU SANTO nos impregna y nos impulsa a redescubrir el verdadero sentido de nuestra FE y el sentido de nuestra COMUNIDAD.
    - El ESPIRITU consagra en nosotros la MISION encomendada por Jesús.
  2. Llevados por el Espíritu nos encontramos en la misión.
    La misión es un punto de encuentro para ser discípulos  (Escuchar, Aprender y Anunciar) y para ser Iglesia. El Espíritu garantiza la continuidad del proyecto realizado por Jesús. El Espíritu hace que el discipulado lleve dentro de sí el “Mittere”, el ser enviado a la misión.
  3. La Iglesia en estado siempre de misión…
    ESCUCHA PERMANENTEMENTE al ESPIRITU.  La Iglesia se interpela y se compromete según los signos de los tiempos.
  4. La Espiritualidad misionera es aquella de los llamados, convocados para seguir Jesús y para ser enviados (Iglesia).  Estamos llamados a vivir un estado permanente de Pentecostés no sólo para sentirnos enviados  sino para llenarnos del Espíritu, de su gozo por el anuncio a fin de poder vencer el miedo. (Lc 4).
    Pentecostés es la celebración del gozo de haber sido llamados con la “nueva alianza” desde la resurrección de Jesús, del gozo de ser “aliados de Jesús”

Sobre las preguntas

Capítulo 5

Evangelización: Comunidad misionera para la humanidad

El  EVANGELIO…en pro-a la vida, en pro-al ser humano, en pro-a la humanidad

  1. Ser una Iglesia en discipulado misionero para la humanidad, nos hace encontrarnos en torno de la humanidad, estar a la escucha de la humanidad. Este tema se reflexionó en Aparecida en los números 169. 170 y 171.
    La misión no se significa “llevar”, sino responder a lo que la humanidad espera, a las provocaciones que nos llegan de ella.  Para ello la Iglesia necesita sensibilidad para percibir las necesidades, humildad para saber que no tiene todas las respuestas y generosidad para entregarse sin reservas.  Todo esto teniendo presente que la misión es la clave de la humanidad y la humanidad es la clave de la misión.
  2. La misión se la realiza siempre en fidelidad a Jesús (por nuestra identidad de discípulos) y en fidelidad a la humanidad (por la misión misma). Viviendo siempre las actitudes de: Escuchar, Aprender y Anunciar.
  3. La misionalización de la Iglesia se da cuando ésta vive en estado permanente de misión y de evangelización.  Lo cual se da si ella vive también un estado permanente de Discipulado y de Pentecostés.

Sobre las preguntas