Lema: «América con Cristo: Escucha, aprende y anuncia».
Capítulo 1
La Iglesia en discipulado misionero
Contiene una mirada inicial al Instrumento de Trabajo y la presentación de los ejes temáticos: Discipulado, Pentecostés y Evangelización. Además nos habla de María como modelo de discípula y misionera.
Capítulo 2
Nuestra vida misionera en América desde los CAMS-COMLAS
Proceso histórico que ha ido marcando la identidad y el compromiso misioneros de la Iglesia en América.
- Las preguntas de este capítulo quieren ser una provocación para ayudarnos a descubrir en qué punto estamos, a darnos cuenta cuál es el sentido misionero que tiene nuestra Iglesia.
Capítulo 3
Discipulado: Comunidad discípula de Jesús
- Jesús es el enviado del Padre a la humanidad y por la humanidad. Jesús entra y vive el proceso infinito del discipulado tanto referido al Padre como a la humanidad. Esto es, Escucha y Aprende del Padre; y, también Anuncia quién es el Padre a la humanidad. Por otro lado, Escucha a la humanidad y aprende de ella; anuncia a la humanidad a través de la encarnación. Jesús siendo Dios respeta lo humano en lo cotidiano, le da importancia; permaneció 30 años compartiendo la vida cotidiana de la humanidad. Estas actitudes tanto hacia el Padre como hacia la humanidad van marcando las diferentes opciones que toma.
- La misión de Jesús: hacia la conformación y formación de discípulos…participes de su misión. La primera etapa de la misión de Jesús – su vida pública, inicia con el ENCUENTRO (el encuentro de Jesús con sus primeros discípulos). Vemos como en su primer encuentro llama a pescadores a ser sus discípulos…los llama y los invita para luego enviarlos a la humanidad. Y esto se sigue repitiendo a lo largo de la historia, ya que el discipulado lleva siempre al discipulado. Lo más lindo de todo ese encuentro y conformación de sus discípulos es como se va entablando una profunda intimidad y amistad. “Ya no los llamo siervos sino AMIGOS”. JESUS llama – invita para que estuvieran con EL.
- El discipulado se da siempre en comunidad. Los discípulos están en comunión con Jesús y con los demás discípulos y así forman la comunidad de discípulos de Jesús. Además el discípulo va formándose en la comunidad.
- Los procesos de formación de los discípulos y las actitudes del discípulo en la misión.
Sobre las preguntas:
- Las tres primeras preguntas nos invitan y cuestionan para volver al discipulado de Jesús, para recuperar nuestra identidad de discípulos. Nos provocan a Escuchar, Aprender y Anunciar al Jesús histórico de ayer, hoy y siempre.
- Las dos últimas preguntas nos llevan a examinar cómo hemos asumido este discipulado en nuestra vida y a descubrir las señales o signos del discipulado que los demás pueden ver en nuestra vida.
Capítulo 4
Pentecostés: Comunidad llevada por el Espíritu
Una Iglesia llevada a presenciar el Dios de la VIDA y propiciar la BONDAD de DIOS en la humanidad…entre dones y carismas
- En Pentecostés es el Espíritu Santo quien convoca y llama al discipulado para formar la comunidad, para comprometerse con la humanidad. Es un llamado a una pertenencia a Jesús, a la comunidad y a la humanidad.
PENTECOSTES…
- El ESPIRITU SANTO nos impregna y nos impulsa a redescubrir el verdadero sentido de nuestra FE y el sentido de nuestra COMUNIDAD.
- El ESPIRITU consagra en nosotros la MISION encomendada por Jesús. - Llevados por el Espíritu nos encontramos en la misión.
La misión es un punto de encuentro para ser discípulos (Escuchar, Aprender y Anunciar) y para ser Iglesia. El Espíritu garantiza la continuidad del proyecto realizado por Jesús. El Espíritu hace que el discipulado lleve dentro de sí el “Mittere”, el ser enviado a la misión. - La Iglesia en estado siempre de misión…
ESCUCHA PERMANENTEMENTE al ESPIRITU. La Iglesia se interpela y se compromete según los signos de los tiempos. - La Espiritualidad misionera es aquella de los llamados, convocados para seguir Jesús y para ser enviados (Iglesia). Estamos llamados a vivir un estado permanente de Pentecostés no sólo para sentirnos enviados sino para llenarnos del Espíritu, de su gozo por el anuncio a fin de poder vencer el miedo. (Lc 4).
Pentecostés es la celebración del gozo de haber sido llamados con la “nueva alianza” desde la resurrección de Jesús, del gozo de ser “aliados de Jesús”
Sobre las preguntas
- La primera pregunta se refiere a la dimensión Trinitaria de la misión. Se subraya la obra del Padre en la creación (pro-vida), la del Hijo en la salvación (evangelización, renovación, transformación – el mensaje de Jesús), y la del Espíritu que es la santificación.
- La segunda se refiere a las características que debe tener la tarea misionera del siglo XXI para responder a los diferentes desafíos y signos de los tiempos. Sin duda el discipulado es una de ellas, con sus actitudes de: Escuchar, Aprender y Anunciar, de estar atentos a las semillas del verbo y a ser discípulos humanistas.
- La tercera pregunta enfoca las características de la espiritualidad misionera del mundo de hoy. Existen tres que no pueden faltar: el encuentro con Dios, el envío y la fidelidad.
Capítulo 5
Evangelización: Comunidad misionera para la humanidad
El EVANGELIO…en pro-a la vida, en pro-al ser humano, en pro-a la humanidad
- Ser una Iglesia en discipulado misionero para la humanidad, nos hace encontrarnos en torno de la humanidad, estar a la escucha de la humanidad. Este tema se reflexionó en Aparecida en los números 169. 170 y 171.
La misión no se significa “llevar”, sino responder a lo que la humanidad espera, a las provocaciones que nos llegan de ella. Para ello la Iglesia necesita sensibilidad para percibir las necesidades, humildad para saber que no tiene todas las respuestas y generosidad para entregarse sin reservas. Todo esto teniendo presente que la misión es la clave de la humanidad y la humanidad es la clave de la misión. - La misión se la realiza siempre en fidelidad a Jesús (por nuestra identidad de discípulos) y en fidelidad a la humanidad (por la misión misma). Viviendo siempre las actitudes de: Escuchar, Aprender y Anunciar.
- La misionalización de la Iglesia se da cuando ésta vive en estado permanente de misión y de evangelización. Lo cual se da si ella vive también un estado permanente de Discipulado y de Pentecostés.
Sobre las preguntas
- La primera pregunta nos lleva a reflexionar que la misión es de Dios, es el proyecto de amor y de vida que Dios tiene para la humanidad. Dios es la fuente de la misión.
- La segunda pregunta nos invita a reflexionar sobre el discipulado para la humanidad (discipulado misionero) como identidad de la misión hoy. Algunas características de este discipulado misionero son: la comunidad, la comunión, la experiencia fecunda de Dios, el dejarse llevar por el Espíritu Santo, el ir al encuentro de los individuos y de los pueblo, el salir a los lugares donde más se necesita, la pasión por anunciar el Evangelio, etc.
- Las dos últimas preguntas nos invitan a tratar de identificar hasta qué punto la dimensión misionera está integrada en nuestros planes pastorales, a darnos cuenta si la misión ha llegado a ser su eje transversal, su fuente de inspiración.