Principal > Infancia y Adolescencia Misionera> ESAM I - Región NEA
Invitados por el equipo misionero de la Región Nea, el 17 de julio, partimos junto al P. Dante, que compartió algunos días de las jornadas, a la ESAM organizada por la región. El lugar de encuentro fue Corrientes, en la Escuela Hogar.
Todo fue vivido en un clima de alegría, creatividad, mucha responsabilidad por parte del equipo de la IAM de Corrientes y de cada uno de los 22 animadores que participaron.
La diversidad de dones se vio reflejado en las distintas tonadas y culturas de cada una de las diócesis presentes.
Fue muy rico cada uno de los días compartidos, especialmente la jornada de desierto donde la presencia de Jesús se dejó sentir en la oración, el recogimiento profundo y en la oración eucarística, hecha adoración, agradecimiento, súplica.
Un gracias grandote a cada uno por todo lo compartido. A Dios que nos muestra que la diversidad es la riqueza que nos hace uno en el mismo Padre. Al Equipo, en nombre de la delegada Mabel, por todo el esfuerzo, alegría y trabajo escondido y fecundo. Al P. Dante que nos regaló unos días de su presencia donde nos contagió la alegría de “cruzar a la otra orilla y ser verdaderos misioneros”. A los padres Juan Domingo Barrios y Cesar Rivas, por todo el tiempo compartido, por el testimonio de sacerdotes misioneros que nos muestran con los hechos, la alegría de servir a Jesús en el hermano. A cada uno de los animadores, por la frescura, empeño en la formación, pero sobre todo por la alegría que contagian al haber encontrado a Jesús.
Que Dios bendiga a esta hermosa región con frutos misioneros en bien de la Iglesia, para que se haga realidad el lema elegido en esta ESAM: "Aprendiendo del Señor, servimos y animamos nuestra Región"
De los niños y adolescentes del mundo...
SIEMPRE AMIGOS!!!
Hna Marcela
Esta ESAM I fue preparada para los animadores de la Región NEA y han dado su SI a Jesús, animadores de las Diócesis de Oberá, Formosa, San Roque, Resistencia y Corrientes. Un sí a nuestro amigo Jesús para formarse no solo en los conocimientos teológicos o metodológicos, sino también para crear lazos de amistad en el NEA.
Los días fríos no fueron obstáculo para que en todo momento reine el clima de alegría y fraternidad, propio de todo discípulo misionero de Jesús. Además la intensa lluvia caída la sentimos realmente como si el Señor quería expresar su bendición por medio de ella y ese sentimiento hizo que se llenara de calor cada momento de oración y celebraciones de la Eucaristía siempre bien acompañados e iluminados por el Director Espiritual de esta ESAM I, P. Juan Barrios de la Diócesis de San Roque.
Animadores de distintas edades, en su mayoría jóvenes, experimentaron el gozo del encuentro con Jesús en el desierto de media tarde a la que siguió la Adoración Eucarística y el Sacramento de la Reconciliación; maravilloso fue ver a cada uno por su lado eligiendo el mejor lugar para estar a solas con Jesús en la oración, charlar con Él y luego expresar en oraciones espontáneas la riqueza de la espiritualidad de quien se sabe acompañado del Maestro.
El Ágape fraterno también llenó de luces de Cristo la penumbra del lugar, ambientado especialmente; corazones abiertos a darse a conocer, lagrimas de emoción, voces temblorosas por sacar al hombre interior hicieron posible conocer un poquito más a esas maravillosas personas que siguen a Jesús enamorados de Él y “loquitos” por darlo a conocer.
En nombre del Secretariado de Corrientes quiero agradecer en primer lugar a Dios, por no soltarnos nunca la mano y luego de tantos años habernos dado la oportunidad de organizar esta Escuela de Formación en nuestra Arquidiócesis; gracias también a Hna. Marcela que se ha portado como una amiga y madre espiritual pronta al consejo y al servicio en todo momento; gracias enorme a P. Dante De Sanzzi que, quienes los conocen ya se imaginan del modo que cautivó a todos quienes trataron con él. Gracias a Cristina Osuna, Delegada IAM en el NEA, que sorpresivamente vino a acompañarnos los dos últimos días.
Por último quiero agradecer en primer lugar a P. César Rivas, nuestro Director de OMP, pues sin su apoyo, sin la paz que él supo brindar ante cada tropiezo que teníamos, ante cada piedra que encontrábamos alguna veces, no hubiera sido posible avanzar; siempre a nuestro lado, todo el trabajo lo hemos compartido en tareas y en responsabilidades. Gracias a quienes me acompañan en el Secretariado y a todos los bienhechores que la providencia puso a nuestro servicio.
Mabel Cuenca Ricotti
Delegada IAM
Arquidiócesis de Corrientes