A mis amigos de todos los tiempos:les cuento un poco de este día fuera de lo comun, día de mi cumpleaños: Al iniciar el día lo celebré con los muchachos del seminario: misa común, sólo que en la acción de gracias se "armó el bailongo" alrededor del altar... es la danza de "acción de gracias" por lo que salí a danzar agradecido al Señor por el don de la vida... y juntos salieron todos los muchachos... no mucho tiempo... sólo unos 3 o 4 minutos al compás de los batuques...
Luego por ser sábado siempre visito la prisión de Malanje llamada "la Comarca", soy el capellán de este establecimiento, y me encontré con una comunidad de unos 70 internos que siempre se reúnen para leer la Palabra, en la catequesis (muchos hacen catequesis bautismal), grupos de coro, de liturgia, en los distintos ministerios. Entonces en este sábado coincide con mi cumple, lo cual fue un gran motivo para celebrarlo después de la misa. Fue de ese modo que "el homenajeado es quien homenajea" - como opera en estas órbitas - es costumbre aquí ofrecer algo. Me preparé unas facturas y latas de gaseosas y las llevé. Cuando llegué era necesario dejar alguna cosa para los guardias (ya los voy conociendo... hasta sus nombres) quienes agradecieron mucho el detalle de tenerlos presentes. Lo que más me motivó en la cárcel fue el espíritu festivo de los presos: su espontaneidad, sus ganas de celebrar, su música y canto, sus respuestas tan firmes... un momento que cantaban una petición por mí... me quería matar!!!... y todo lo repiten 10 veces...... me emocionó mucho... También otro momento fue el recibir la comunión de un preso que se confesó antes conmigo... "qué cara de felicidad que tenía el hombre !!!" Y mi rostro no disimuló su alegría! Otra sorpresa fueron las "mujeres reclusas" que llegaron hasta con sus bebés... se colocaron en las mesas del comedor más distante, sus caras eran de espera, sin mucha expresión al inicio, luego comenzaron a sonreir... Llegó el momento de distribuir una lata de gaseosa y una factura (o pan dulce) y era "hacer la cuenta para ver si llegaba a todos". El Señor hace la multiplicación de los panes y las gaseosas y dio perfectamente... En aquel momento, con gaseosa en mano, comenzaron a pedir fotos, otros piden Biblias, otros piden un certificado de bautismo, otros una lapicera... entonces entramos a conversar con uno y con otro sobre sus problemas y necesidades... se conocen sus corazones, sus sentimientos más hondos... también están los oportunistas!, pero no todos son así. Al final, luego de unos cantos religiosos durante la fiesta, siempre sentados en sus mesas, llegó la despedida con la emoción de hacer compartido al menos unos minutos de fraternidad (en el padre nuestro de la misa los hice abrazar unos a otros de los hombros)...fue muy emotivo la actitud de alegría, sentirse acompañado, ser comunidad de fe... inexplicable el sentimiento para ellos y para mi también... Luego la marcha a las casi 14h para el seminario.
En la cena se acostumbra ofrecer alguna cosa, había una torta de crema (obsequio de unas monjas) y latas de gaseosas para todos... Llega el corte de la torta y un presentador anuncia el evento... me llamaron al frente para dirigir unas palabras, en ese momento me cantan el feliz cumpleaños... y luego viene el rito de bautismo con agua... ellos se divierten... me preguntaron si me podían mojar (tipo carnaval) y yo acepté... (ya andaba preparado)... lo hicieron con discreción, sólo la cabeza y los hombros, uno se zafó con gaseosa (tipo sprite)... entonces quedé muy endulzado.. Luego la torta se entrega en la mano - sin servilleta - no había ni se estila...y es sólo un pedacito para quealcance para todos... siempre queda mucho para el aniversariante... y nadie reclama más, no piden más aunque sobre... y se distribuye a cada uno según la jerarquía y por motivos y el orden de llamada que quiera el homenajeado... Bien simple, como con todos los chicos que cumplen aquí, apenas un gesto distintivo de ese día...... Feliz por todo lo simple que viví en el día, me fui dormir porque a las 6h30 hay que estar de pie.
Les comparto una carta para que sepan algo de la realidad de malanje, Angola CARTA ABIERTA A TODOS LOS AMIGOS
“Reanima el don de Dios que recibiste” (IITim 1,6). Es la segunda lectura de este domingo 3 de Octubre, así comienza en boca de San Pablo esta exhortación. Es la llave central que resonó durante este año para revitalizar mi vida y ministerio al servicio de esta comunidad angoleña. En ciertas ocasiones parece que este ardor apostólico quiso perderse por falta de confianza en el Señor que me envió. Pero la fuerza de la oración y la sensibilidad ante esta realidad no permitió desvanecerme, siempre permanecí con ilusión y ganas de servir, fue difícil decir “no” ante los pedidos y necesidades de tantas comunidades, dentro y fuera del Seminario: “Que no se diga de un operario que pudo hacer un bien y no lo hizo”, decía nuestro querido fundador el Beato Don Manuel. Porque hubo dificultades para dar clases por la falta de profesores debiendo “preparar materias” que nunca asumiría para “llenar el vacío curricular”; hubo problemas de agua que nos obligó a buscarla como muchas familias de estas áreas; problemas de seguridad que nos “atrincheró” en estas cuatro paredes para el cuidado de la casa; escasez de sacerdotes que nos llevó a estar dispuestos ante las comunidades parroquiales y religiosas. Tal vez el cansancio nos lleva a disminuir la marcha en estas alturas del año, la vida del Seminario es casi “monacal”, de permanencia activa las 24 horas, incluso más cuando no se tiene un lugar donde salir o visitar con frecuencia para cambiar de ambiente: ni cines, ni un restaurante, ni un barcito, ni shoppings, ni otra ciudad cercana para pasear. También resulta llamativo el espíritu de la gente del lugar: siempre sonriente, animada, con el ritmo a flor de piel, acarreando el peso del trabajo o la familia en busca de alimentación diaria; no se desaniman, ellos creen y luchan sin parar en medio de la pobreza cotidiana. Realmente admirable.
Aquí existen muchas “paradojas”, parece que el “reino del revés” de María Elena Walsh se inspiró en tierras africanas angoleñas:
- “Los que alimentaron la guerra son los protagonistas de la paz y del gobierno”
- “Un ingeniero angoleño no contrata obreros angoleños”
- “Un alumno hace una prueba y nunca ve la prueba, sólo le dictan la nota”
- “Cuando se acaban las vacaciones… siempre hay una semana más para alumnos y profesores “de yapa””
- “Si hay una puerta o portón abiertos el acceso es permitido, aunque diga no entrar”
- “Lo que no es de nadie o está suelto por un minuto… es mío”
- “Si sos pobre… no lo digas ni lo muestres”
- “Norma del cole para los profesores: “sólo pueden llegar de atraso sólo 15 minutos”(las horas son de 45`)
- “Cuando hay un muerto… el velorio empieza sin el muerto… y danzando” (no sea que el muerto se ofenda)
- “En el país del petróleo como mayor riqueza natural… faltan gasolineras”
- “Me comprometo a hacerle “gratis” la perforación pero tengo rota la máquina, le falta una pieza”(hecho verídico)
- “Los hombres amigos van agarrados de las manos por la calle… y no son gays”
- “las mujeres llevan todo en la cabeza, escoltadas por sus niños en las espaldas”
- “Los autos de lujo que se ven son 4X4, también son de 4ta mano”.
- “El animal “emblemático” de Angola: la palanca negra… está en vías de extinción”
- “El programa de TV de mayor audiencia por las noches sobre “variedades y entrevistas” nunca habla de política ni de problemas sociales”
- “Dios es cabeza del hombre y el hombre es la cabeza de la mujer” (dicho en clase por una alumna casada-)
- “Cuando ocurre algo malo sin explicación… seguro que alguien lanzó un feitiço”
- “Estuve en el dentista… y ese dentista trabajó sin guantes – no tenía- tampoco tenía luz, hasta que hizo arrancar el generador”
- ACTUALMENTE ESTOY INDOCUMENTADO: sin pasaporte, con el visado vencido- el 30 de Setiembre – y llevo 13 meses esperando mi carnet de conducir – tengo un papel provisorio. No tengo célula de identificación, sólo fotocopias del pasaporte. Mi pasaporte está hace más de un mes en Luanda para renovar el visado… NI NOTICIAS!!!.
En este “abecedario” se escribe mi historia. No hay dudas que la guerra postergó para el futuro la superación de tantas situaciones absurdas o simplemente jocosas. Por eso ya no me lamento, sólo se acepta y con mesura se trabaja en este contexto. También hay muchas satisfacciones, especialmente cuando ellos sienten que se les quiere como son, que se los valoriza, que hacen cosas bien hechas, cuando se aprueban sus esfuerzos por crecer y progresar en la vida. Ya sufrieron muchos desprecios y engaños, es hora de formar nuevas generaciones en todos los ámbitos de participación social. Aquí nos toca preparar la gente de Iglesia, con espíritu de servicio y amor al prójimo, que no busca su propia “salvación” sino la verdad y la justicia para todos, una vida digna para muchos.
Vez pasada estaba cerca del pozo de basura, al fondo del quintal, cuando cinco chicos de unos 10 años merodeaban el lugar. Qué están haciendo? – pregunté – “Estamos juntando latas” – me respondieron… Pensé que era para vender latas. Luego me acerqué con unas latas que encontré en el suelo, les di la bolsa y volví a preguntarles: “Van a vender las latas?” ; ellos me responden: “No, padre, es para brincar (jugar)” . Y varias latitas estaban atadas a un hilo como los autos “recién casados”, junto a ellas llevaban cajas viejas de zapatos, ni tuve coraje de preguntarles para qué llevaban las cajas… Buscar latas en el pozo profundo de basura… para jugar! Me sentí apenado, … lo más admirable que antes de retirarse del lugar gritaron: Chau, padre… muchas gracias!!! Sin palabras…
También se los ve deseosos de aprender a usar las nuevas tecnologías. Frecuentan la compu como nunca – aunque sea Windows 98 – con sus diskettes cuadraditos van con sus trabajos – siempre mal configurados…jeje – pero felices con su producción digital (agradezco a mi colega del liceo por su preocupación cuando vino a Luanda y me trajo cuatro cajas de diskettes, fueron de grande utilidad!!!) Con ese diskette pudimos imprimir en dos compus que tienen impresora. Claro que con el tiempo se deterioran, muchos no abren, otros andan perdidos… pero llegaremos al final de año con algunos que “salvan las papas” para incentivar el uso informático. Otros son apasionados por la guitarra: tocan en los pasillos, se reúnen para aprender nuevos temas, se sienten artistas, hasta se graban a si mismos en los teléfonos celulares!. Ni qué hablar de los que aprendieron a hacer el pan dos veces por semana, es muy sabroso, cada vez lo hacen mejor… Todas estas iniciativas avivan el espíritu, algunos fueron a la huerta a plantar por “motus proprio” maíz, abrieron los surcos, abonaron la tierra, y lanzaron las semillas… Una iniciativa que edifica y templa el corazón. Por eso y muchas cosas más, vale la pena “creer”, … tal vez estamos plantando y otros van a regar y otros a cosechar… Cada uno hará su parte y este bello vergel madurará con la ayuda de Dios. Somos simples operarios…
Bueno, ya queda m uy poco para encerrar este año lectivo. Sólo un mes en las escuelas y un mes y medio en este Seminario. El balance siempre será positivo, aunque las pruebas son muchas, las necesidades son aún más. Agradezco a Dios por tanta vivencia enriquecida por el amor, la fatiga y la esperanza que intentó primar en este servicio de pastoreo; sé que hubo fallas que se precisa enmendar, hay suficiente motivos para luchar y brindarse “con los pies en la tierra y las manos arremangadas”, porque “la mies es mucha y los operarios son pocos”
Les mando un fuerte abrazo. Me siento feliz, cansado pero feliz, Les mando un fuerte abrazo y besos para todos. Que el Señor nos confirme en la vocación de servicio a cada uno de nosotros, siempre dispuestos a dar vida. Gracias por todo.
DANIEL