Pontificia Union Misional de Argentina

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junio de 2010

Carta apostólica de Pablo VI
a la Pontificia Unión Misional
del Clero

5-IX-1966

Pablo VILa carta apostólica “Graves et increscentes”, de su Santidad PabloVI, es un documento fundamental en la esfera de la cooperación misional.

Documento postconciliar, subraya por sí mismo que, en esta etapa de puesta al día de tantas realidades en la Iglesia, continúa teniendo vigencia y actualidad la Pontificia Unión Misional del Clero; que su institución en todas las diócesis es una exigencia y que de ella depende la concienciación misionero-universalista de todo el pueblo de Dios. Integrada en la Organización Misional Pontificia, de la que es “alma”, la Pontificia Unión Misional del Clero, como las otras Obras Misionales Pontificias y aún más que ellas, tiene como objetivo básico el facilitar a los sacerdotes, religiosos, religiosas y seminaristas cuanto, en el campo del pensamiento y de la información, aparece como necesario para la educación católica de espíritu cristiano y de la pastoral de las comunidades de creyentes. Continúa>>

mayo de 2010

Intensificación de la animación misionera del Clero

Intensificación de la MisiónEs necesario, por no decir indispensable, que la idea misionera sea absorbida junto con la formación, desde el seminario; es necesario que la mente del futuro presbítero o religioso sea plasmada en sentido misionero, de modo que la conciencia misionera crezca y se desarrolle al mismo tiempo que su preparación.

Todo seminarista debe comprender y ahondar desde el seminario que, participando en el sacerdocio de Cristo y en la infinita potencia redentora que le es propia, y dirigida a todos los hombres de todos los tiempos, es ordenado para el bien de toda la Iglesia., como nos dice el Concilio en Lumen Gentium 28. Y no solo para la propia diócesis, y que su sacerdocio no lo prepara “para una misión limitada y restringida, sino para una vastísima y universal misión de salvación “hasta los últimos confines de la tierra.” (Hech 1, 8).

Jesucristo no ha creado el sacerdote que se queda en su casa; no ha creado un solo sacerdote al que no haya hecho también apóstol .La vocación a las misiones no conlleva nada especial: es esencialmente la vocación de todo sacerdote. Los sacerdotes existimos solo para el Reino de Dios y de su Hijo Jesús, para que Dios reine en la tierra y en el cielo y para que Jesucristo, como lo mes de derecho, sea también de hecho Rey de todo el genero humano; de todos los hombres, no solamente de algunos pueblos privilegiados.

Lo que se desea subrayar es la necesidad de que la misiono logia entre con pleno derecho en todos los seminarios, como fue el deseo de las votaciones conclusivas del Tercer Congreso Internacional de la Unión Misional del Clero en 1950:

“Se instituya en todos los seminarios, asi como en casas de formación religiosa, una sección de la Unión Misional; se incrementen los estudios de misiono logia y todas aquellas actividades que apuntan a la formación espiritual y teológico-misionera de los alumnos.”

Además se procure que en todo seminario se funda un círculo misionero para mantener despierto el espíritu misionero entre los seminaristas mediante la promoción de horas de adoración, de oraciones, de reuniones, etc.

Espiritualidad según la
Pontificia Unión Misional

Espiritualidad según la PUMEspiritualidad de los sacerdotes

  • La misión ocupara un lugar especial en la oración del sacerdote.
  • La animación y actividad misionera dependen de su propio compromiso.
  • La preocupación misionera del sacerdote diocesano inculca simpatía por la promoción de las vocaciones misioneras.
  • El obispo y el sacerdote tomaran conciencia del mandato misionero de Cristo: Vayan por todo el mundo. Esta ordenado para la Iglesia universal.
  • Celebran su jornada el 3 de diciembre, fiesta de San Francisco Javier, patrono de las misiones.

Espiritualidad de los seminaristas

  • Que se interesen por la pastoral y animación misionera diocesana.
  • Vivir la actividad del seminario con espíritu misionero y oración, penitencia y cooperación.
  • Tener una Hora Santa, Rosario y Santa Misa, por intenciones misioneras.
  • En cada seminario debe haber revistas y material informativo sobre las misiones.
  • Estudio de Misionologia, Ecumenismo y otras religiones.
  • Tener corazón universal abierto al otro.

Espiritualidad de las religiosas

  • La P.U.M ayuda a dar una verdadera dimensión misionera a la vida religiosa.
  • Participar en retiros, jornadas, talleres de espiritualidad misionera organizadas por las Obras Misionales.
  • Oración personal y comunitaria con apertura misionera y universal. Adoración Eucarística.
  • Celebran su jornada el 1 de octubre, fiesta de Santa Teresita, patrona de las misiones.
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