El sábado 3 de diciembre la Iglesia recuerda al gran misionero y viajero Francisco Javier.
Nació en el castillo de Javier (Navarra) el año 1506. Cuando estudiaba en París, se unió al grupo de san Ignacio. Fue ordenado sacerdote en Roma el año 1537, y se dedicó a obras de caridad. El año 1541 marchó al Oriente. Evangelizó incansablemente la India y el Japón durante diez años, y convirtió muchos a la fe. Murió el 3 de diciembre de 1552 en la isla de Sanchón Sancián, a las puertas de China.Cuatro grandes viajes realizó Javier en solo once años de apostolado misionero, además de otros muchos menos importantes. En total, más de 100.000 Km de recorrido, es decir, dos veces y media la vuelta a la tierra.
Patrono de las Misiones desde 1904, Obras Misionales Pontificias lo recordó hoy en la Misa que fue presidida por Mons. Juan Horacio Suárez, Obispo de Gregorio de Laferrere quien manifestó: " Creo que a San Francisco Javier, se le pueden aplicar en todo el alcance de las palabras, el comienzo de la primera lectura de San Pablo a los Corintios: "Si anuncio el Evangelio, no lo hago para gloriarme; al contrario, es para mi una necesidad imperiosa. Ay de mí si no predicara el Evangelio! "
Desde el momento en que se consagró a Dios, Francisco no tuvo otro objetivo que amarlo y hacerlo amar.
Las Palabras de San Ignacio (de Loyola) calaron hondamente en su corazón: "Francisco Javier, ¿Para qué te sirve adquirir tanta ciencia, tanto honor, si después pierdes tu alma?
Fue el gran apóstol de los tiempos modernos, como San Pablo lo fue de los antiguos. Misionero de soberana grandeza, nos asombran sus obras. Fue el gran conquistador de Oriente, que iba abriendo camino a futuros misioneros.
La celebración litúrgica fue concelebrada por el Director de OMP, Pbro. Osvaldo Leone y por el Pbro. Dante de Sanzzi, Secretario Nacional de la Pontificia Unión Misional.
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