El amor es expansivo, por lo tanto la familia evangelizada, indefectiblemente se convierte en familia evangelizadora.
¿Qué significa eso?
Compartir con familiares, amigos, compañeros de trabajo y vecinos, la experiencia de vivir y sentirnos iglesia doméstica, es decir:
Compartir nuestra fe y nuestro espíritu misionero.
Una familia misionera es una familia común y corriente que vive interiormente la realidad de su ser, se proyecta hacia la misión universal, crece en su interior y se expande mas allá de sus fronteras.
Cooperar la experiencia del proceso de crecimiento familiar.
El hombre contemporáneo cree mas a los testigos que a los maestros, cree mas en la experiencia que en la doctrina, en la vida y los hechos que en las teorías. El testimonio de vida cristiana es la primera e insustituible forma de misión.(Cf. RMi 42)
Brindar nuestro servicio y ayuda mutua
La Familia Misionera trata de realizar el Reino de Dios, organizando respuestas efectivas en la vecindad y en la parroquia a los problemas concretas de personas u otras familias.
Compartir los bienes materiales.
La Familia misionera cree y practica lo que dice San Pablo:”Jesucristo, siendo rico, se hizo pobre por nosotros, a fin de enriquecernos con su pobreza (2Cor 8,9)... Dios tiene poder para colmarles a Uds. De todos sus dones a fin de que siempre tengan lo que les hace falta, . y aún les sobre para hace r toda clase de buenas obras. (2Cor 9,8)
Hacer universal su oración
La Familia Misionera ora, sí, por sus intenciones, pero abre su corazón a las necesidades de los demás y de todo el mundo que precisa de felicidad.
Anunciar el evangelio
En la medida en que la familia cristiana recibe el Evangelio y madura en la Fe se hace comunidad evangelizadora. Paulo VI decía que la familia igual que la Iglesia debe ser un espacio donde el evangelio es trasmitido y desde donde este se irradia.
Dar testimonio de comunión familiar.
La familia cristiana está llamada a ofrecer a todos el testimonio de una entrega generosa y desinteresada a los problemas sociales por lo que debe preocuparse especialmente por los que padecen hambre, por los indigentes, por los ancianos, los enfermos, los drogadictos o los que están sin familias.
Ayudar y acoger a familias necesitadas
La familia tiene un papel muy importante:: construir una verdadera comunidad de vida y amor, y ayudar a otras familias a que lo hagan. La familia está llamada a ser signo misionero para los alejados, para las familias que no creen todavía y para las familias cristianas que no viven consecuentemente con la fe recibida (Juan Pablo II)
Generar la pastoral familiar en parroquias y movimientos apostólicos
La familia debe participar en todos los campos de la sociedad y debe asumir una posición de denuncia frente a hechos sociales que no van a favor de la persona “derecho del niño, de la vida, a la educación, etc”. La familia debe sentir la presencia y cercanía de Cristo, es el dar respetando y favoreciendo la dignidad personal (Mt, 28,20) escuchar el mandato “vayan y evangelicen” (Mt. 28,19 ) por lo tanto anunciar a Cristo, ser fermento de maduración humana en si mismo y en la sociedad, y ayudar a formar nuevas familias cristianas.
Salvar a la persona humana.
El desempleo, la creciente pobreza y la marginación compulsiva de vastos sectores a causa de la crisis económica, generan desencuentros, pérdida de los vínculos afectivos, distorsión de los roles hasta llegar a disgregar el núcleo familiar. Una familia en riesgo, como hoy se la llama, pierde la capacidad de reacción para ayudar a sus miembros ante los peligros del alcohol, la droga o cualquier vicio que comprometa su integridad. Notamos las graves consecuencias de esta ruptura en familias destrozadas, hijos desarraigados, ancianos abandonados, niños huérfanos de padres vivos, adolescentes y jóvenes desorientados y sin contención.
Salvar la familia, unidad elemental de la sociedad.
Se percibe una creciente disolución de la familia que, favorecida por una legislación divorcista y antinatalista, desnaturaliza y deja sin defensas a la institución básica y más sólida de la sociedad. los nuevos modelos de relación entre los sexos y roles de varón o de mujer. El creciente número de uniones de hecho, las nuevas parejas de divorciados y otros tipos de convivencia, requieren formas nuevas de acogida y atención pastoral.
Salvar la vida desde su misma concepción.
Frente a la constante presión de los impulsores de la “cultura de la muerte”, las leyes inicuas que legislan el aborto quirúrgico van acompañadas por leyes de salud reproductiva y educación sexual. Debemos realizar una tarea de promoción y formación en la sociedad para evitar la anticoncepción de emergencia (aborto farmacológico), como evitar el aborto mecánico (D.I.U.) y el quirúrgico.
Preguntas para nuestra Familia ó nuestro grupo de familias
- Viviendo en este nuestro pequeño mundo concreto: ¿Dónde sienten Uds. más la ausencia del Reino de Dios, cuyo crecimiento se confió a nosotros, cristianos y misioneros?
- Qué serían prioridades para la misión de la familia misionera en el medio ambiente, cómo, cuando, con qué medios? ¿A quiénes buscarían para lograr su misión?