¡Partir para Angola!

Somos la familia Beas: Daniela (31) y Martín (36), Clara (9), Santiago (6) y Lucila (3). Daniela es docente del Nivel Inicial (maestra jardinera), Martín es empleado de comercio hace 12 años. Clara está cursando cuarto grado, Santiago primero y Lucila pasa las horas en casa. Si las Visas son entregadas a tiempo, en los primeros meses del año 2007, partiremos a prestar nuestro servicio misionero a los hermanos de Angola.

Crecer en el espíritu misionero

Familia BeasComenzamos este camino cuando aún éramos novios en el año 1991, y participábamos de un grupo llamado "Grupo Campamento Martín Miguel de Güemes". En ese entonces, Mariana (la hermana de Martín) fue a misionar por primera vez a la provincia del Chaco con los sacerdotes del Sagrado Corazón de Jesús (Dehonianos). Al volver, transmitió tanta alegría, "tanto Dios" que nos llamó la atención y bueno... en esos caminos se embarcó Martín en el año 1991: participando de la misión en la provincia del Chaco. Al año siguiente Daniela también partió hacia el norte del país en las vacaciones de verano. Durante los años 1993 y 1994 , Dios nos regala una misión distinta: Daniela va a la provincia de Corrientes con la Hermanas de la Misericordia y Martín al vecino país de Uruguay. Estas experiencias se fueron grabando a fuego en nuestros corazones y en nuestra realidad diaria; así se forma nuevamente el grupo misionero que funcionaba años atrás y con un objetivo concreto: la misión permanente.

Organizamos y participamos durante tres años de una misión permanente en uno de los barrios de nuestra ciudad: Barrio Talleres Nuevos. Dios nos hacia madurar en lo pastoral, pero también lo hacía en nuestro noviazgo, es así que antes de casarnos: nos ofrecimos, a la congregación que nos prendió el fueguito de la misión, para ir a trabajar en Filipinas (en la casa que los dehonianos tienen allí). Pero el sacerdote fue muy claro, sus hijos no van a tener la culpa de sus locuras. Ante esta perspectiva nos despedimos de la vida misionera.

Buscando ser familia misionera

En 1996 nos casamos, y comenzamos a realizar pequeñas reuniones los días viernes con los participantes adolescentes más pequeños del grupo misionero (como refuerzo y lugar de encuentro, aparte de las reuniones de formación del grupo general). Daniela participó de la vida pastoral dando catequesis de confirmación en dos capillas, y Martín trabajando de forma activa con el grupo de campamento.

En el año 1997 se realiza en Argentina; el primer Congreso Misionero Nacional en la provincia de La Pampa. En la ficha de inscripción aclaraba que no deben anotarse en familia. Nuestra hija Clara ya había nacido por lo tanto, no pudimos hacerlo y Martín partió solo. Lo grandioso y maravilloso del Congreso para nosotros, fue que en La Pampa habían aparecido un montón de familias MISIONERAS, y entonces redescubrimos que la misión no se termina el día que te consagrás en cuerpo y alma a otra persona, sino que por el contrario la vida de la familia aporta muchísima riqueza a la misión y a la vida de la Iglesia que camina (más allá de sus cláusulas eclesiásticas) .

Comienza así, nuestro camino en búsqueda de una identidad como familia misionera, y mucho tiene que ver por estos años la compañía y el cariño de nuestro párroco, P. Tomás Castelarín, que descubrió, junto a nosotros, los fundamentos y la actualidad de la familia como anunciadora del reino.

Tucumán 1998 un poco más de claridad

En el año 1998 se realiza en la provincia de Tucumán, el segundo encuentro nacional de grupos misioneros. Participamos con Clarita que ya tenía 19 meses. En el encuentro, las familias nos fuimos encontrando y aunque éramos pocos nos agrupamos y empezamos a buscarnos y pasarnos la direcciones junto con los números de teléfono. Es así, que de a poco, los jóvenes y consagrados que participaban del encuentro también fueron tomando conciencia de que la familia necesitaba su lugar en la articulación de la misión. Es lindo recordar una estampita que nos regalaron "familias: no se rindan". En Tucumán nos conocimos con los Martí, una familia de Concordia, quienes nos comentan que ellos habían participado del primer encuentro Nacional de Familia Misioneras en las O.M.P.

1999 Las familias misioneras ya reconocidas

En el año 1999, con motivo del gran Jubileo del año 2000, preparamos junto con las familias misioneras de la ciudad, una misión que abarcó a toda la ciudad y culminó con una misa de campaña. En ese mismo año en el mes de Junio, participamos en Buenos Aires del segundo Encuentro Nacional de Familias Misioneras, para preparar al COMLA. 6 que se realizaría en octubre de ese año, en la provincia de Entre Ríos. En ese encuentro, se eligió a una familia de cada región del país para participar del COML.A como congresistas. Fuimos elegidos por la región Litoral. Allí, , tomamos un compromiso: animar en nuestra diócesis y así lograr, a través de la toma de conciencia, enviar un equipo "ad gentes" preparando la reinserción con todo lo que ellos implica. Así lo hicimos, organizando los encuentros diocesanos de familias misioneras, coordinando talleres y dando testimonio de distintas diócesis.

En el año 2000 , asistimos al Tercer Encuentro Nacional de Familias Misionera y comenzamos a participar activamente de la Junta Arquidiocesana de Misiones como delegados de familias misioneras junto al P. Tato Aguiar, director arquidiocesano de OMP de Rosario, actividad que seguimos realizando hasta el día de hoy. En la Argentina explota el cacerolazo, surgen los saqueos y De La Rua (el presidente) escapa en helicóptero de la casa de gobierno.

El 2001 traía vientos enrarecidos por el individualismo y el sálvese quien pueda. Nos planteamos la necesidad de salir al encuentro del otro, del que más necesita. Se veían por todas partes la falta de esperanza y la falta de una respuesta. Era necesario agregar nuestro granito de arena. En ese mismo año participamos del Cuarto encuentro nacional de familias misioneras en la provincia de Entre Ríos, en el cual fuimos elegidos para organizar, como diócesis, el Quinto Encuentro Nacional de Familias Misioneras.

La misión de la familia aquí y allá también

En Enero del 2002, participamos de la misión decanal en la ciudad de Villada (Santa Fe). En Febrero, organizamos junto a otras familias misioneras y el párroco la misión decanal de jóvenes y adultos en Pérez, visitando tres barrios. De esta misión de verano surge la misión permanente que hasta el día de hoy llevamos adelante junto a nuestra comunidad misionera: "La verdad los hará libre"; Villa del Parque Pérez. También participamos del Segundo Congreso Nacional Misionero en Mar del Plata.

En el año 2003 , Pérez fue sede del Quinto Encuentro Nacional de Familias Misioneras. Allí, se eligió a la familia que participaría del C.O.M.L.A 7 en Guatemala, y en donde los Policano se conectaron con el P. Marcelo Ciavatti. Seguimos trabajando en la animación diocesana y en el barrio. Participamos del Sexto Encuentro Nacional de Familias en Lomas de Zamora, provincia de Buenos Aires. Con motivo de la visita del P. Marcelo Ciavatti a la ciudad de Funes, en junio de este año, so organizó el Quinto Encuentro Diocesano de Familias Misioneras. Allí, sentimos que Dios nos hablaba directamente a nosotros con respecto a la misión ' ad gentes', y decidimos decir 'aquí estamos'.

Esta es nuestra vida. Sabemos que es Dios el que nos allana el camino y nos llama a ir más allá. Un abrazo en Jesús, misionero del Padre.

Daniela, Martín, Clara, Santiago y Lucila Beas familiabeas@hotmail.com

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