La fecha del 12 de julio ha sido escogida para celebrar la fiesta litúrgica de los esposos Martin por ser el aniversario de su boda, en Alençon, la medianoche del 12 de julio de 1858 en la iglesia de Notre-Dame.
Los Beatos Luis y Celia, Padres de Santa Teresita del Niño Jesús
Forman el segundo matrimonio en llegar conjuntamente a los altares
La basílica de localidad francesa de Lisieux recibió el pasado domingo 19 de octubre de 2008 la beatificación de los padres de Santa Teresita del Niño Jesús, Luis Martín y Celia Guérin, que se han convertido en el 'segundo' matrimonio de la historia que llega conjuntamente a los altares, tras la beatificación de los italianos Luigi y Maria Beltrame Quattrocchi, en el año 2001. El prefecto de la Congregación para la Causa de los Santos, cardenal José Saraiva Martins, presidió la ceremonia, a la que asistieron más de 10.000 personas, entre ellas diversos políticos franceses como la ministra de Vivienda Christine Boutin y el vicepresidente tercero del Parlamento, Jorge Fernández Díaz.
«Las familias tienen con los Martín un verdadero modelo», afirmó el cardenal, un ejemplo de respeto y armonía conyugal, en medio de la «gran crisis de la familia en que vivimos» que puede «estimular a los hogares cristianos en la práctica integral de las virtudes cristianas, como estimuló el deseo de santidad en Teresa».
Para el cardenal Saraiva, el nuevo matrimonio beato le hacía pensar en sus padres, al tiempo que manifestó que Luis y Celia son un don para los esposos de todas las edades por la estima, el respeto y la armonía con que se amaron durante 19 años, un don para los padres y para todos aquellos que han perdido a su esposo o esposa, ya que el marido vivió la pérdida de su esposa con fe y generosidad, prefiriendo el bien de sus hijos a sus gustos personales, y finalmente un don para quienes afrontan la enfermedad y la muerte, pues en nuestro mundo, que trata de ocultar la muerte, nos enseñan a mirarla cara a cara, abandonándose en Dios.
Desde el Santuario de Pompeya, cerca de Nápoles, el Papa también destacó el ejemplo de amor y de fe de la pareja: Estos nuevos beatos han acompañado y compartido, con su oración y su testimonio evangélico, el camino de su hija llamada por el Señor a consagrarse a Él sin reservas entre las paredes del Carmelo, dijo. Con su vida de matrimonio ejemplar han anunciado el Evangelio de Cristo -dijo Benedicto XVI, en francés-. Han vivido ardientemente su fe y la han transmitido en su familia y a su alrededor. Que su oración común sea fuente de alegría y de esperanza para todos los padres y todas las familias, añadió.
Invitaban a los pobres a comer a casa
Luis nació en 1823 y Celia en 1831. Los dos intentaron entrar en comunidades religiosas, que no reconocieron su vocación a la vida religiosa. Se conocieron en la localidad de Alençon y se casaron en 1858. Tuvieron 9 hijos. Él era relojero y ella trabajaba como bordadora, con 18 obreras a su cargo. Las más de 200 cartas que se conservan de Celia reflejan la muerte de cuatro bebés y cómo vivió la familia la guerra de 1870 y las crisis económicas.
La pareja participaba de la Misa diariamente, a las cinco y media de la mañana, rezaba el ángelus y vísperas, ayunaba en Cuaresma y Adviento, invitaba a pobres a comer en su casa y visitaban ancianos. Tras la muerte de la esposa a causa de un cáncer, Luis se trasladó con sus cinco hijas a Lisieux, donde tenía un hermano, y donde tres de ellas entraron a la vida religiosa en el monasterio del Carmelo, entre ellas Teresa, que vivió allí desde los 15 años hasta su muerte, a los 24 años. La santa muestra en sus escritos un gran afecto y admiración por su padre, que le facilitó el camino hacia la infancia espiritual y el amor sencillo y filial a Dios. También recuerda a su madre como una santa, aunque sólo tenía 4 años cuando murió .
La Iglesia reconoció, en el mes de julio de 2008, la intercesión del matrimonio en la curación milagrosa, en el año 2002, del bebé Pietro Schiliro, nacido con una grave malformación pulmonar. El niño, que ahora tiene 6 años, se encontraba sano el domingo 19 de octubre, día de la beatificación del matrimonio, en Lisieux, celebrando con agradecimiento dicho acontecimiento en la basílica dedicada a Santa Teresita, Doctora de la Iglesia y Patrona Mundial de las Misiones.
Los restos mortales de los Martín - Guérin fueron trasladados el 19 de octubre de 2008, 82º Jornada Mundial de las Misiones, en un relicario a la Basílica de Lisieux. La sepultura de su hija Santa Teresa en Lisieux recibe cada año a 750.000 peregrinos.
El Milagro que dió lugar a la Beatificación
Pietro Schilirò, quinto hijo de Valter y Adèle Leo nació el 25 de mayo de 2002 en el hospital Saint-Gérard de Monza, en Italia.
De la sala de partos fue llevado inmediatamente a la unidad de cuidados intensivos por una grave insuficiencia respiratoria. Fue entubado y conectado a un respirador.
El 3 de junio, los médicos le declararon en peligro de muerte. Sus padres llamaron al padre Antonio Sangalli, carmelita, de Monza, para bautizar a Pietro de urgencia, y así lo hizo.
Con el consentimiento de sus padres, se le realizó una biopsia al bebé el 6 de junio para propiciar un diagnóstico. Ello implicaba un gran riesgo para el pequeño.
El padre Sangalli propuso entonces a sus padres, que conocía desde hacía años, que rezaran una novena a Luis y Celia Martin, y ellos aceptaron, pidiendo a numerosos parientes y amigos que se unieran a ellos.
Ellos les dieron el texto de la novena. Se colgó una imagen de los padres Martin en la cama de Pietro.
El resultado de la biopsia no fue bueno. Sin embargo, los médicos se sorprendieron al constatar que el niño soportaba la ventilación de los pulmones sin sucumbir.
El doctor D'Alessio, cirujano del hospital de Legnano (Milán), declaró que el examen macroscópico se presentaba en las peores condiciones y que, en su opinión, el estado de Pietro era desesperado.
El doctor Capellini, del hospital de Monza, después de examinar su historial, habló de una malformación congénita debido a una insuficiente maduración pulmonar.
El doctor Zorloni advirtió a la familia Schilirò que el tema tenía un enfoque mortal y que se extraerían muestras post mortem al recién nacido para los exámenes futuros.
La familia y sus amigos comenzaron una segunda novena. El 13 de junio, tras el rezo del rosario, el padre Sangalli reiteró la petición a Luis y Celia Martin para hacerles conocer la voluntad de Dios y para curar al niño.
Los médicos observaron mejorías impredecibles hasta el punto de que el 29 de junio, día de la fiesta de San Pedro, se produjo una mejora significativa.
El 2 de julio, se le retiró el respirador al bebé y el 27 abandonó el hospital. Tenía 33 días.
El 14 de septiembre, Pietro fue llevado a la parroquia de Monza para recibir los ritos complementarios al bautismo en presencia de 400 personas que dieron gracias.
Muchos médicos aconsejaron a sus padres que una comisión de la Iglesia examinara el caso de su hijo.
Del 31 de diciembre de 2002 al 3 de enero de 2003, la familia Schilirò, con Pedro, de siete meses; el padre Sangalli, que se convirtió en vicepostulador de la causa de los esposos, y un grupo de peregrinos italianos fueron a Lisieux a agradecer.
El 10 de junio de 2003 (tras la intervención de decenas de testimonios, entre ellos siete médicos), en la capilla del arzobispado de Milán, el cardenal arzobispo reconoció el origen milagroso de esta curación.
Asistieron el padre postulador carmelita de la causa de los señores Martin, Siméon de la Sagrada Familia ; monseñor Angelo Amadeo, instructor del proceso; monseñor Guy Gaucher, obispo auxiliar de Bayeux y Lisieux; la familia Schiliro, con Pietro (de trece meses) y un centenar de personas.
El arzobispo informó a la Congregación para las causas de los santos, y el 7 de julio de 2003, el Papa Juan Pablo ya había sido informado de ello.
El Papa Benedicto XVI , en una carta de preparación del VI Encuentro Mundial de las Familias, ha presentado a María Celia Guérin y Luis Martin como «modelos ejemplares de vida cristiana para las familias de hoy».
Oración
Querido Señor Jesús,
que viviste en familia con María y José.
queremos pedirte por nuestras familias,
para que te hagas presente en ellas
y derrames tu Espíritu de amor.
Hoy te damos gracias por el modelo de Santa Teresita
y de sus padres Celia y Luís.
En los brazos de sus padres santos
Teresita comenzó a desear el camino de la santidad.
Que ellos enseñen a todos los padres
a transmitir ternura, a cuidar con cariño, a contagiar la fe
a sembrar la esperanza y a despertar la confianza
en el corazón de los hijos.
Señor Jesús, libera a nuestras familias
de la tristeza del desencuentro, del individualismo cómodo,
de la ambición desenfrenada que nos separa,
del olvido egoísta, del reproche que lastima.
Ilumínanos y guíanos Señor.
Bendice a nuestros seres queridos con tu poder infinito.
Protégelos de todo mal y de todo peligro.
(Pensamos en la gracia que deseamos obtener para nuestras familias)
Te necesitamos, Jesús, entre nosotros,
para que aprendamos a acompañarnos y a sostenernos
en el duro camino de la vida.
Beatos Celia y Luís,
y Santa Teresita
ayúdennos con su oración
para que encontremos la alegría
de vivir en familia.
Amén.
