23 de febrero de 2011
Josefina Vannini, Fundadora de las Hijas de San Camilo, nació en Roma, el 7 de julio de 1859. A tierna edad queda huérfana de padres. este es el inicio de la experiencia de dolor y pruebas que irán forjando su temperamento y personalidad.
Son las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paul, quienes se encargan de continuar su formación. El estilo de vida, el ambiente donde crecía, hicieron madurar en ella el deseo de formar parte de esa Congregación, pero la acción del Espíritu Santo mueve a Judith a buscar la voluntad de Dios, mas la luz de lo alto, se enciende solo cuando el Señor quiere.
Así se produce un encuentro “ providencial “ con el Padre Luis Tezza, religioso Camilo, que quería fundar una institución “ camiliana femenina “ . Se lo propone a Judith Vannini, durante unos Ejercicios Espirituales en el confesionario, en la administración de un sacramento, es decir bajo la acción del Espíritu Santo. Y, así nace, en el corazón de Judith, la esplendorosa llama de su maternidad.
Dos son las características de la Madre:
La primera: bajo la acción del carisma, la “ misión “ y el “ arte “ de curar a los enfermos, siguiendo el mandato del Señor.
La segunda: la experiencia del dolor físico y moral, aceptado y ofrecido con total generosidad.
Nacen de este modo las Hijas de San Camilo que rápidamente se extenderían por distintos lugares de Italia, Francia y Bélgica en 1906, atravesar el océano y llegar a tierras americanas, argentinas, siendo su primer campo de acción un geriátrico en San Antonio de Areco, como también la asistencia a enfermos en sus propias casas.
El carisma de Camilo de Lellis, expresado al feminismo, se fue extendiendo en distintos lugares de la República Argentina, hasta que se expande en Brasil, Perú y Colombia.
Siguiendo el ejemplo de San Camilo y de los Fundadores: Padre Luis Tezza y Beata Josefina Vannini, las Hijas de San Camilo se comprometen en el servicio a los enfermos “ con toda diligencia y caridad, con aquel afecto que suele tener una madre amorosa hacia su único hijo enfermo “, en distintos niveles de atención primaria, secundaria y terciaria, ayudándoles a encontrar una respuesta a los continuos interrogantes sobre el sentido de la vida, el significado del dolor, del sufrimiento y de la muerte mediante su acción pastoral y de relación de ayuda.
Están presentes en hospitales, residencias geriátricas, centros misionales, en la formación de enfermeras/os y de otros profesionales del Equipo de Salud, para extender de esta forma la mística del servicio a los que sufren.
Madre Vannini, deseaba visitar a sus hijas de América, contemplar de cerca su acción apostólica, pero no fue posible ya que fallece en Roma el 23 de febrero de 1911.
En 1956, es introducido su Proceso de Beatificación, y la Madre se hace presente; si así podemos expresarnos en un lenguaje figurado, junto al lecho de una paciente, afectada de un tumor cerebral, e intercede ante el Señor por su curación, la que es lograda y reconocido este hecho como milagroso y será el que después de la aprobación de sus escritos y virtudes en grado heroicas, la conducirá al honor de los altares.
Su Santidad Juan Pablo II, la proclama Beata, en la plaza San Pedro, para el mundo entero el 16 de octubre de 1994.
De esta forma, la cruz roja que Camilo de Lellis había querido como distintivo para sus religiosos y que el Padre Tezza entregara a la joven Judith Vannini, como signo de pertenencia a esta misma escuela de caridad, brillo por segunda vez en plaza San Pedro; y esta vez, sobre el pecho de una mujer que supo responder al llamado de Dios, en esta misión de servicio corporal y espiritual junto a los enfermos.
Hoy, las Hijas de San Camilo, se encuentran en 13 naciones del mundo, de cuatro continentes trabajando por la promoción, prevención, recuperación y rehabilitación de la salud, como así también por la formación de miembros del Equipo de salud.
Sor Carina Insaurralde, HSC