Al ser una colecta imperada, todas las Parroquias del mundo, destinan lo recaudado en las colectas de las Misas de este día (7 y 8 de enero de 2012) para el fondo común que se envía a la Congregacíon de la Evangelización de los Pueblos a través de la Dirección Nacional de las OMP
Entonces, al participar en cualquier Misa de estos días y hacer un aporte económico en la misma, se está colaborando con la Colecta Pro África.
También puede hacer su colaboración directamente a las Obras Misionales Pontificias de Argentina a través de los siguientes canales:
A través de un depósito bancario a: (Enviar comprobante de depósito vía fax o mail con los datos, expresando claramente que el destino del mismo es la Colecta Mundial de las Misiones)
Nombre de la Cuenta:
Obras Misionales Pontificias
CUIT Nº 30-53703802-7
Banco Santander Río: Cuenta Corriente en pesos Suc197-1716-3
CBU Nº 0720197020000000171636
Banco Galicia: Cuenta Corriente en pesos 0002523-6-303-8
CBU Nº 0070303920000002523688
Banco Standard Bank: cuenta corriente en pesos 510-02100256/54
CBU Nº 0150510802000100256543
Ante cualquier duda pueden comunicarse telefónicamente con el Director Nacional o bien con la Secretaria de la Propagación de la Fe , a nuestros números (011) 4863-1357 ó al 4862-4136 de lunes a viernes de 8:30hs a 12:30hs y de 14:00hs a 18:00 hs.


Por pedido del Cardenal Lavigerie, gran misionero de África, el Papa León XIII instituye a fines del siglo XIX la Pontificia Colecta Pro Afris (llamada en aquel entonces Obra Papal Antiesclavista), mediante la Carta Apostólica Catholicae Ecclesiae (20 de noviembre de 1890).
En esta Carta sobre la esclavitud, la propagación de la fe en África y la colecta misional de Epifanía, el papa decreta que anualmente donde y cuando se celebren los misterios de la Epifanía del Señor se recojan fondos a modo de colecta para el sostenimiento de esta obra (CE 7), de manera que los recaudado sea repartido entre las misiones que trabajan principalmente en la abolición de la esclavitud en las regiones africanas. Se distribuirán, empero, de tal modo que los fondos venidos de naciones que tienen sus misiones católicas propias para devolver la libertad a los esclavos, como recordamos, se entreguen a esas misiones para su sostenimiento y auxilio. Las limosnas restantes serán repartidas por el sagrado Consejo, después de prudente deliberación, entre las misiones más indigentes, cuyas necesidades se han comprobado (CE 5). Afirma el Papa que se ha elegido ese solemne día porque (...) en ese día se manifestó por primera vez el Hijo de Dios a los gentiles, cuando se ofreció a los ojos de los Magos, los cuales, por esta razón, hábilmente fueron llamados por Nuestro predecesor San León Magno las primicias de nuestra vocación y fe (CE 7).
Terminado el período de la esclavitud (en los papeles... puesto que, a pesar de la Declaración de los Derechos Humanos de 1948 y la posterior Convención Suplementaria sobre la Abolición de la Esclavitud, la Trata de Esclavos y las Instituciones y Prácticas Análogas a la Esclavitud -de hecho- en muchos países se mantienen diversas situaciones de esclavitud como una triste y dolorosa realidad ), la Congregación para la Evangelización de los Pueblos hacia la la mitad de los años setenta se encontró frente a un dilema: abolir la Colecta o cambiar la destinación.
En 1976 el Dicasterio Misionero, junto al Comité Supremo de las Obras Misionales Pontificias, deciden de convertir la Pontificia Colecta Pro África en una nueva, llamada Pontificia Colecta Misionera de San Pablo Apóstol para los Catequistas. El Papa Paulo VI, informado de la propuesta, decide su aprobación.
Lo recaudado se entrega a la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, que mantiene en Roma un Instituto para la Formación de Catequistas en el que se forman catequistas procedentes de los distintos continentes, que luego contribuirán a la formación de sus hermanos catequistas en los países de los que proceden.
Desde comienzos del siglo XXI, la Colecta Pro Afris es usada también para ayudar a los misioneros fidei donum (sacerdotes diocesanos que ofrecen un período de su vida a la misión ad gentes) provenientes de las diócesis pobres que no tienen medios para sostenerlos.