La Obra de San Pedro Apóstol tiene como fin la atención espiritual y material a la promoción del Clero Nativo, por ello sensibiliza al pueblo cristiano sobre la importancia de las vocaciones sacerdotales y religiosas surgidas en las Iglesias jóvenes; también, sobre la necesidad de velar por ellas -mediante becas y sosteniendo seminarios y centros de formación- para que puedan disponer de los recursos materiales, sin los cuales no podrían seguir adelante.
Por eso es necesario suscitar y dar a conocer en nuestras comunidades la importancia de esta Obra y contribuir a través de la oración, sacrificio y solidaridad en favor de las vocaciones nativas de las Iglesias de reciente evangelización, ya que esta Obra contribuye a la consolidación de dichas Iglesias, que requiere la existencia de clero, religiosos/as autóctonos.
Como Iglesia Argentina y con la ayuda de Dios, hemos ido aportando cada año un poquito más al Fondo Universal de Solidaridad de la OSPA.
El Secretario Internacional de la O.S.P.A., Mons. Jan Dumon, envió una carta de agradecimiento al Pbro. Osvaldo Leone. Los aportes realizados desde Argentina para dicha causa, correspondientes al año 2010 han sido de U$S 4.108.-, destinados por segundo año consecutivo a la reconstrucción, y apoyo económico para el sustento y la formación de los futuros sacerdotes del Seminario Mayor Notre Dame, en Puerto Príncipe; y del Seminario Propedéutico St. Paul, en Hinche - HAITI.
Desde dicho Seminario agradecieron a Mons. Dumon a través de una carta firmada por el Rector Père Guy Boucicaut y el Presidente de la
Conferencia Episcopal de Haití Mons. Louis Kébreau, por la ayuda económica recibida para los 270 seminaristas que se están formando en ese lugar.
Cabe destacar que los aportes económicos voluntarios, han crecido en los últimos años, fruto de la animación, compromiso y la difusión de dicha Obra, sus desafíos y necesidades. El aporte de la Argentina en el año 2007 fue de $ 1.250,00; año 2008: $ 13.503,50; año 2009: $ 18.730,00 y año 2010: $ 20.415,00.
Con el deseo de que entre todos hagamos crecer esta Obra de Dios, en nuestro País para seguir ayudando a que en cada rincón de la tierra haya sacerdotes y religiosos/as autóctonos que anuncien sin cesar el Evangelio, me despido cordialmente con un abrazo en Cristo Jesús.
María Antonia Martínez - Secretaria Nacional - Obra de San Pedro Apóstol.