Los niños nos recuerdan la fecundidad misionera de la Iglesia.

 

La hermana Roberta Tremarelli, AMSS, Secretaria General de la Obra Pontificia de Infancia Misionera (POSI), se dirigió a la Asamblea General de las Obras Misionales Pontificias, que se lleva a cabo en Roma.

“Los niños también nos recuerdan que la fecundidad misionera de la Iglesia tiene su raíz vivificante, no en los medios y los méritos humanos, sino en el don gratuito de Dios ... La dimensión misionera en la educación de los niños es primordial.

De hecho, la misión comienza con los niños y los hace crecer en un espíritu misionero que los acompañará durante toda su vida. Muchos niños responden a las necesidades de otros niños simplemente porque están impulsados por el amor que el Hijo de Dios, hecho niño, ha hecho presente entre nosotros”. Recordando los orígenes de la Obra Pontificia, que ha celebrado en estos días sus 175 años, la Secretaria General destacó que “hoy, como entonces, este trabajo nutre el espíritu y el cuerpo de los niños gracias a las oraciones y ofrendas de los propios niños. Todo lo que se promueve a través de esta Obra Pontificia no es un fin en sí mismo sino para la promoción de la conciencia misionera. Sus características son: pequeñez, reciprocidad, confianza en los niños”.

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