• V Congreso Americano Misionero

    V Congreso Americano Misionero

    "América en misión, el Evangelio es alegría". La ciudad de Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, fue sede del V Congreso Americano Misionero, del 10 al 14 de julio de este año. Visita su página oficial Leer más
  • Obras Misionales Pontificias

    Obras Misionales Pontificias

    Ayudar a la primera evangelización de los pueblos
  • Obras Misionales Pontificias

    Obras Misionales Pontificias

    Proveer misioneros para las Iglesias jóvenes
  • Obras Misionales Pontificias

    Obras Misionales Pontificias

    Fomentar la animación y espíritu misionero
  • Obras Misionales Pontificias

    Obras Misionales Pontificias

    Conseguir los fondos y medios necesarios para llevar adelante la misión.
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5

Últimas noticias

  • El Papa Francisco lanza un videomensaje de aliento y gratitud a las Obras Misionales Pontificias. +

    El Santo Padre destaca el gran impulso que en el siglo diecinueve recibió el anuncio de Cristo expresado en la fundación de las Obras Misionales. Leer más
  • Visitó AICA el director nacional de las OMP. +

    El nuevo director nacional de Obras Misiones Pontificias (OMP), padre Jerzy (Jorge) Marian Faliszek SVD, visitó las oficinas de AICA. Leer más
  • Un día como hoy hace 98 años nació San Juan Pablo II +

    Un día como hoy hace 98 años nació San Juan Pablo II en la pequeña ciudad polaca de Wadowice, a 50 kilómetros de Cracovia, en Polonia. Hoy sus fieles devotos en todo el mundo lo recuerdan con especial cariño. Leer más
  • Compromiso Misionero +

    El domingo 15 de abril, de 9.00 a 17 hs. en el salón de la Catedral de Quilmes se llevó a cabo el taller formativo, organizado por la Vicaría de Evangelización y Equipo de Animación Misionera de OMP diocesana. Participaron más de 50 personas, miembros de las IAM, Grupos Misioneros, Misioneros Parroquiales, y otros agentes de la pastoral misionera de de Quilmes y de algunas diócesis vecinas de la Región de Buenos Aires Leer más
  • 14 años de Misión Diocesana en Merlo-Moreno, Buenos Aires +

    La Diócesis de Merlo-Moreno vive hace 14 años la Misión Diocesana de invierno, donde se convoca a todos los Grupos Misioneros de los partidos de Merlo y Moreno de la zona oeste del Gran Buenos Aires.. Leer más
  • 1
  • 2

Articulos Notas

  • 1 Formación misionera en La Plata.
  • 2 El Papa llamó a una "recalificación" de las Obras Misionales Pontificias.
  • 3 La misión comienza con los niños.
  • 4 Un Pentecostés muy especial en Santa Rosa, La Pampa.
  • 5 Asamblea General de las OMP
  • 6 La misión es Iglesia
  • 7 Una buena espiritualidad misionera
  • 8 El amor que habla
  • 9 ¿Qué es misionar?
  • 10 El amor puede más que cualquier limitación
  • 11 La belleza del Evangelio
  • 12 Sobre «Espiritualidad Misionera»
  • 13 Asamblea Anual de los Directores Diocesanos de OMP
  • 14 El "despertador" de la conciencia misionera
  • 15 El horizonte de la Misión es la humanidad
  • 16 La vocación del Animador de la IAM
  • Formación misionera en La Plata.

    En la Parroquia Sagrado Corazón de Jesús de Los Hornos de la Arquidiócesis de La Plata se desarrolló el encuentro de Pastoral Misionera. El Padre Jorge Faliszek SVD, Director Nacional de las Obras Misionales Pontificias, y la Hermana Adriana Moreno Directora arquidiocesana de las OMP, acompañaron e iluminaron la reflexión de la jornada.
    Leer más
  • El Papa llamó a una "recalificación" de las Obras Misionales Pontificias.

    No se trata simplemente de volver a pensar los motivos para hacer mejor lo que ya se hace, sino de que la conversión misionera de las estructuras de la Iglesia necesita “santidad personal y creatividad espiritual”, explicó el Papa.
    Leer más
  • La misión comienza con los niños.

    Con la cita de dos pasajes bíblicos (Mc 10,13-16 y Mt 18, 1-5) en los que “los evangelistas ponen juntos a Dios, el niño y la misión”, la hermana Roberta Tremarelli, AMSS, Secretaria General de la Obra Pontificia de Infancia Misionera, habló en la Asamblea de las OMP.
    Leer más
  • Un Pentecostés muy especial en Santa Rosa, La Pampa.

    El Espíritu Santo se hizo presente de manera muy especial en La Pampa, en este Pentecostés.
    Leer más
  • Asamblea General de las OMP

    Este 28 de mayo los directores de diferentes países se encontrarán en Roma para la Asamblea General de las Obras Misionales Pontificias.
    Leer más
  • La misión es Iglesia

    «La Iglesia peregrina es misionera por naturaleza, puesto que toma su origen de la misión del Hijo y del Espíritu Santo, según el designio de Dios Padre, pero este designio dimana del "amor fontal" o de la caridad de Dios Padre» (Decreto Ad gentes [AG] 2)>>.
    Leer más
  • Una buena espiritualidad misionera

    Los que trabajamos el tema misión, hemos escuchado muchas veces de cómo debemos vivir la espiritualidad misionera. Algunos no la entienden, porque piensan que hablar de misión es solo «salir de misión». Pero olvidamos que el verdadero discípulo del Señor, es aquel que lleva una vida acorde a lo que predica.
    Leer más
  • El amor que habla

    Cuando alguien se enamora y se siente cautivado por otra persona, necesita hablar de ella. Por más que trate de contenerlo, su nombre le viene a los labios, disfruta contando cosas del ser amado y le brillan los ojos cuando dice su nombre. No puede ocultar que está enamorado.
    Leer más
  • ¿Qué es misionar?

    El sacerdote español Juan Esquerda Bifet nos dice: «Evangelizar hoy significa presentar gestos claros de caridad evangélica, incluso con el radicalismo de los consejos evangélicos, en los diversos campos del quehacer humano». Con una respuesta categórica: «misionar... es amar», me han respondido dos chicas al regresar de una experiencia misional hace unos años.
    Leer más
  • El amor puede más que cualquier limitación

    Cómo no ser misericordiosos también nosotros para nuestros hermanos enfermos y ancianos
    Leer más
  • La belleza del Evangelio

    Víctor Manuel Fernández (*)

    Jesús nos envió: "Vayan por todo el mundo y anuncien el Evangelio" (Mc 16, 15). Pero nosotros no lo anunciamos porque está mandado. La mejor motivación para decidirse a comunicar el Evangelio es contemplarlo, es detenerse en sus páginas y leerlo con el corazón. Si lo abordamos de esa manera, su belleza nos asombra.

    Leer más
  • Sobre «Espiritualidad Misionera»

    Propagación de la Fe

    Nadie puede dudar que Jesús haya sido el misionero más completo y eficaz de la historia. Quien quiera ser misionero debe espejarse en Él, modelo perfecto, y seguirlo.

    Leer más
  • Asamblea Anual de los Directores Diocesanos de OMP

    Asamblea OMP 2018

    En la sede de las Obras Misionales Pontificias, ubicada en el barrio de Almagro Buenos Aires, directores de 40 diócesis del país. acompañados por el Director Nacional Pbro. Jerzy Faliszek, SVD y los obispos integrantes de la comisión de misiones Fernando Croxatto (Presidente) Vicente Bokalic y Raúl Martín, trabajaron cuatro días evaluando los diferentes servicios de las OMP y pensando proyectos para el presente año..

    Leer más
  • El "despertador" de la conciencia misionera

    Pontificia Unión Misional

    "Muchos sacerdotes se ocupan demasiado de sus propios problemas pastorales y no lo suficiente de las misiones".

    Leer más
  • El horizonte de la Misión es la humanidad

    Pbro. Franco Barrios
    Diócesis de Río Cuarto - Secretariado de la PUM

    Va madurando una conciencia misionera más profunda y clara en la vida de la Iglesia, Vamos comprendiendo mejor que el llamado del Evangelio a salir (tantas veces señalado por Francisco) no es opcional sino que expresa nuestra identidad, ser luz y sal de la tierra.

    Leer más
  • La vocación del Animador de la IAM

    Formación
    Infancia y Adolescencia Misionera - IAM

    El animador, muchas veces sin saberlo, se encuentra envuelto en la tarea de la animación. Las motivaciones, en algunos casos, son insuficientes.

    Leer más
  • 1
  • 2
  • 3
  • Rosario Misionero
  • IAM: Ave María diario
Papa Francisco

Rosario Misionero

Explicación

Rezamos para que el Evangelio llegue hasta los confines de la tierra,


Leer más
image

IAM:Ave María diario

Style

Para rezar por los niñosdel mundo entero.


Leer más

Fanática de la IAM

Fanática de la IAM

Dicen que un alma que encuentra la misión, vivirá feliz cada día, del resto de sus días. 174 años de esta Obra, 22 de vida y 11 en la IAM, así vivo, desde hace ya un tiempo.

Mi nombre es Antonella Martinez, “Anto” para quienes me conocen. Soy de la ciudad de Viedma, capital de la provincia del Río Negro.

Mi ciudad está ubicada en el margen nordeste de la Patagonia. Además de un moderno centro administrativo de la provincia, es sede, del Obispado más antiguo del Sur Argentino y capital histórica de la Patagonia. El paso de los salesianos dejó en ella, una historia que aun sigue viva. Viedma cuenta con su diversidad verde todo el año y quienes la conocen, aseguran que su costanera al margen del Río Negro, sea un lugar ideal para disfrutar. Por su cercanía al mar y su belleza natural hacen de esta ciudad, un lugar único.

Viedma es lugar que con mi gran familia elegimos para vivir. En ella también se encuentra la parroquia Salesiana de la Obra de Don Bosco, (allí realice mis estudios primarios y secundarios).

Marzo del 2006 y el patio de esa parroquia, se convertiría en el lugar donde me vi crecer. Desde niña pase mis días entre juegos, entre canciones y música, del llanto a la sonrisa en segundos. Pase lluvias e inviernos frios, vi caer las hojas de los limoneros que el padre cuidaba con tanto amor, vi crecer las flores en primavera y disfrutar del sol o un campamento en verano. Pase mis días ahí, en la IAM.

Pasa el tiempo, y nos hacemos un poco más grandes, tal vez vamos cambiamos el té que antes elegíamos como merienda por un Mate calentito. Muchos me preguntan ¿que es la IAM? ¿Por qué tanto la nombras? Antes respondía con una sonrisa diciendo que era esa actividad que yo elegía cada sábado en la parroquia, pero hoy mas grande, en la universidad, con mis amigos, en una clase de baile, respondo con el corazón y me lleno de orgullo cada vez que hablo de ella. La Infancia y Adolescencia Misionera me enseñó a HOY, ser YO. Me enseño que lo simple siempre gana y es mejor un instante con amigos que un momento perdido. Me enseñó a disfrutar y conocer la vida de ese Jesús que hoy vive en mí. Aprendí a rezar, aprendí a despertar y sostener con responsabilidad la vida que los demás me confían, en fin, aprendo cada vez que hablo con alguien sobre la IAM.

Aún recuerdo mi primera misión. Con mis compañeros de grupo de la parroquia Don Bosco, nuestro destino cada año es la Meseta de Somuncura, esa inmensidad de tierras que alberga cada tanto, un paraje, algunos con pocas familias, otros mas difíciles de llegar, pero todos con el corazón dispuesto a lo que brota.Tengo presente las 6 misiones que llevo, la primera, fue un septiembre donde todo parecía nuevo para mí. Hoy habiendo pasado por distintos lugares, aseguro que una parte de mi se renueva cada vez que voy de Misión.

Elijo la misión como mi forma de vida y les aseguro que no es tan compleja como mucho se lo imaginan, es más simple de lo que creemos. No todo es tan difícil, no todo está perdido. Alguna vez pensaron que con una charla podían aliviarle el día a alguien. El mate, ese instante mágico algunos dulces otros amargos. Quien imagino que ver caer sol, el aire, un asado o el pan recién hecho seria un pedacito de felicidad que compartimos con los demás, ni hablar de esas sonrisas llenas de tierras que te esperan para un partidito en el potrero o la soga que las nenas con tanto amor cuidan. Esas familias que te esperan cada año, esos mensajes que la radio del pueblo transmite y el aviso al poblador que va llegando a cada hogar como: “el grupo misionero está por llegar”. Esa mezcla de nervios que cada año sentimos al emprender un nuevo viaje.

Tengo la suerte, mi fortuna es ser Misionera de la IAM , prepárame cada año para una nueva misión y disfrutar. Así lo hacemos con mi grupo, nos preparamos todo el año porque tenemos la suerte de ser animadores y cuando ya va llegando fin de año, ahí arrancan las corridas. Preparar el menú no es nada fácil, la limpieza, y ¿la mercadería? ahí aparece la familia donándote 1kg de yerba y esos supermercados de la ciudad que te dan un poco mas. Preparar las oraciones se hacen cada año más originales. En el último tiempo elegimos el sol de la costanera y el aire del río para sacar la Biblia, un cuaderno y comenzar a escribir. Todos juntos en grupitos de a dos preparando algo para esos días y al grito de: “Cambiooo” rotamos buscando a nuestro próximo compañero, toda una aventura para hacer de cada misión, días especiales. Pero no es todo, la celebración de reyes, los regalos, las visitas, los rosarios, todo tiene que estar listo para la fecha de partir. Ese Jesús que nos acompaña, ya nos va preparando para enviarnos Eso, es misión, preparar el corazón unos días antes y estar dispuestos a sentir lo simple todo el año. Cada misión es diferente y siempre hay algo nuevo que nos sorprende. Estoy segura que cada misionero lo sabe, pero como decimos: volver misionados no tiene comparación!

Desde pequeña supe que algo más había y a medida que pasa el tiempo lo voy encontrando. Lo encuentro en la misión, en el sábado de actividades, lo encuentro en cada reunión para preparar algo, cuando suena el silbato, en la formación, lo encuentro en cada campamento, en mi parroquia, en los animadores, lo encuentro en cada IAM, lo encuentro en las familias que nos confían sus tesoros más pequeños, lo encuentro en mi familia que siempre me acompaña. Lo encuentro en vos pero también lo encuentro en mí. Y así vamos, buscando el Servicio y dispuestos a ayudar, esperando cada año para disfrutar.

Creo en el Dios de los Jóvenes y en esos amigos que llegan sin pensar. Creo en las charlas y en un simple: ¿querés un mate? Si, creo que la infancia hace amigos para Jesús.Yo descubrí el tesoro de la amistad descalzando mi corazón para entrar en el otro. Solo camine. A veces se nos quita algo valioso pero esos Ángeles dispersos en este mundo están ahí para abrazarnos. “Pensé, cuantas veces habré dejado alguna maraca. Pero sentí el deseo de entrar en esos corazones sin dejar un cartel que diga: ¡Aquí estuve yo! Solo entrar y no pensar, solo cuidar ese corazón como un lugar sagrado, quizás, mi mayor tesoro” Hoy ya elegí mi manera de caminar, vos elegí tu paso y todo será diferente. Pasá y entrá, pasalo bien, disfrutá! Deja que te pase lo que nunca te pasa. Pasa y quédate. Pasa lo pisado y pisa lo pasado. Sonreí, disfruta, baila. Pasa y deja huellas Elegí que paso vas a dar... y tus días serian diferentes.

Hoy solo le doy gracias a Dios, por darme la posibilidad de vivir mis días en esta Obra. Agradezco cada día ser parte de la Infancia y sentir estos 11 años como algo único. Viví cada etapa (desde integrante hasta animadora y ahora quizás un poquito más) Solo espero que lleguen muchos años más. Se me llena el corazón de felicidad al saludar a la IAM. Festejar un mes más y ver la parroquia llena de color, globos, música, los nenes y cada sonrisa amiga, woow! ya no tiene comparación.

Ojala cada Infancia, sea el lugar que elijan y que cada animador descubra el motivo de caminar la vida dando lo mejor de su corazón. Saludo a cada infancia y a ese grupo de jóvenes que se la juegan por disfrutar, estoy segura que cada IAM es diferente pero igual a la vez. Miren ese rosario misionero que nos acompaña y cerrando los ojos, piensen ese continente que hoy necesita de nuestras oraciones.

Gracias, por anunciar con su vida a los demás. Por renunciar a buscar comodidad y gracias por vivir las obras con fe, sin temor a fracasar. Solo sabemos que a donde vayamos anunciarte, es misión.

A mí, muchos me llaman fanática pero quien viva la IAM como parte de si, sonreirá al descubrir el placer de ser. IAM, así de simple, así de siempre ¡¡SIEMPRE AMIGOS!!

Antonella “Anto” Martínez
Infancia y Adolescencia Misionera - IAM - (Pquia. Don Bosco) Diócesis de VIEDMA.

La vocación del animador de la IAM

El animador, muchas veces sin saberlo, se encuentra envuelto en la tarea de la animación. Las motivaciones, en algunos casos, son insuficientes.

En varias ocasiones escuchamos comentarios como: «mi amigo es un animador»; «mi amiga me invitó»; «lo hago para conocer más de cerca que es esto de la IAM», etc. Es cierto que en nuestras parroquias y movimientos se va encarando con más seriedad el papel de animador de la Infancia y Adolescencia Misionera, pero debemos acercarnos un poco más cada día a ese ideal. No podemos engañarnos que una buena parte acepta ser animador o dirigente para «dar una mano» y «porque me gusta», sin que se llegue a considerar seriamente que es una respuesta a un posible llamado de Dios.

¿Qué es un animador?

Es una persona de fe. Dos elementos que se unen para formar una única realidad: persona adulta y creyente. Quien es convidado por la Iglesia para asumir la responsabilidad de anunciar a las nuevas generaciones la fe, tiene que tener una densidad humana y una firmeza de fe que, si no llegan a ser ideales, sean por lo menos normales. Se anima y se educa más por lo que se es, que por lo que se dice o se hace.

Cuando hablamos de creyente es obvio que nos referimos a un animador que cree en Jesús. No se considera perfecto y sabe que vive su fe con imperfecciones; vive en una comunidad que es la Iglesia, tiene los sacramentos, fue incorporado por el Bautismo y la Eucaristía es el centro de su vida.

No podemos separar Eucaristía de la misión. El creyente está en camino y procura continuamente su conversión. Recorre el camino guiado por el Señor, intenta seguir sus pisadas como los primeros discípulos, por eso procura vivir la fraternidad humana.

Caminar la vida de fe no es fácil. Muchas veces es preciso superar obstáculos remando contracorriente en todos los ambientes. Estar preparado para el sufrimiento, entregarse a las cosas del Señor, y a veces con dolor. Pero con todo, el animador no se deja vencer por el desánimo, porque es creyente. Sigue confiado su camino, acredita que el Reino es posible y lo transmite a otros chicos y jóvenes. El mismo Dios nos hace ver, con la Resurrección de su Hijo, que la vida vence a la muerte.

Un creyente que tiene experiencia de Dios

El animador de la IAM es un testigo de Dios en primera persona. No puede hablar de Él partiendo de teorías. Es un creyente con experiencia de intimidad con el Señor. Como ejemplo sabemos que ninguno enseña a leer si no sabe leer. Jesús preguntaba si un ciego puede guiar a otro ciego. Y en esto se refería a la ceguera del corazón, ya que no puedo hacer crecer en la fe si mi fe no ha crecido. Nuestra vivencia de la Palabra de Dios nos lleva a animar al grupo y comunicarnos con él. El animador da su experiencia de fe e ilumina a nivel doctrinal las situaciones concretas que pueden aparecer en el grupo. Llegan las palabras pero arrastran los buenos ejemplos, entonces, el papel del animador vivido en profundidad, lo convierte en profeta.

Un creyente que comparte

El animador está conciente que la vida en grupo, caminar con otros, es un valor, y por lo tanto, procura vivir la experiencia de compartir con los otros lo que es y lo que tiene experimentando que al dar, recibe, y que su vida se desenvuelve según los otros.

Dejándose interpelar por la Palabra, leyendo los acontecimientos de la vida, sabe que es servidor en el grupo y se siente enviado.

El animador de la IAM es un enviado a anunciar el Evangelio

El animador tiene que aceptar ser anunciador y entrar en la dinámica de seguidor de Jesús, hacer suya la causa del Maestro y prolongar su misión. Jesús lo recibió y lo envió.

En medio de las novedades que surjan, la creatividad que ponga para llevar adelante el anuncio, el animador tiene que mantener viva la idea que el único protagonista de su mensaje es Jesús. Por eso debe renunciar a ser la «estrella», ya que no moldeamos a los niños y adolescentes a nuestra imagen y semejanza. Sería un grave error.

Aprendamos de Juan, el Bautista: «Qué Él crezca y yo disminuya».

 

 

@IAMARGENTINAOMP.

borrador

The Layouts panel in the Audacity template administration interface provides several options for configuring the layout of the template. Each modular section of the template design offers six module positions by default.

Note: If no modules are published to a position, the entire area or row will not appear or collapse.

Drawer

Top

A B C D E F

Header

A B C D E F

Showcase

A B C D E F

FirstFullWidth

Breadcrumb

Utility

A B C D E F

Feature

A B C D E F

SecondFullWidth

MainTop

A B C D E F

ExpandedTop

A B C D E F

Content Top

A B C

Mainbody

Content Bottom

A B C

Sidebar

A B C

ExpandedBottom

A B C D E F

MainBottom

A B C D E F

ThirdFullWidth

Extension

A B C D E F

Bottom

A B C D E F

Footer

A B C D E F

Copyright

A B C D E F

Debug

Analytics

 

Documentation: Gantry Framework Layouts

La Obra de la Infancia y Adolescencia Misionera

Historia de su fundador


Fundador de la Infancia Misionera
Carlos Augusto María de Forbín Janson, francés de una noble familia del Sur, nació en París el 3 de Noviembre de 1785. Se formó para el Sacerdocio en los Padres Sulpicianos, siendo admitido en el Seminario en 1808; ordenado en 1811.

Fue ordanado Obispo de Nancy (Francia ). Como Obispo de sintió impulsado por los signos de su tiempo, que inspiraban iniciativas en favor de la actividad misionera de la Iglesia (surgieron muchas fundaciones de Congregaciones con carisma Misionero y la fundación de la Obra de la Propagación de la fe, en Lión, en 1822 ).

No se conserva gran cosa con respecto a su espiritualidad misionera. Sin embargo el hecho de haber puesto la idea de "misión" en el centro de su apostolado es suficiente en sí mismo para pensar que Forbin Janson tenía una espiritualidad que alimentaba su entusiasmo y esfuerzo misionero.

El clamor de los misioneros de Oriente halló profundo eco en el corazón del Obispo francés. En sus anhelos de remediar la triste suerte de los niños paganos abandonados por sus padres, pensaba en una obra que sin perjudicar a la Propagación de la Fe, se ocupase especialmente de esta necesidad.

Por fin en un encuentro que tuvo en Londres con Paulina Jaricot en el año 1843, surgió la luz necesaria y de aquella reunión nació la Obra de la Santa Infancia. Los niños cristianos con ORACION, SACRIFICIO Y AYUDA, se encargarían de salvar a los niños abandonados. Vendría a ser esta Obra la Propagación Infantil de la Fe.

A partir de esta fecha Mons. Forbín Janson empezó a trabajar por organizar y extender su Obra. Cuando se disponía a realizar su ideal de ir a la China fue llamado por Dios en Noviembre de 1844, cerca de Marsella.

Universalidad de la Obra

Aunque el triste estado de la infancia china dio ocasión al nacimiento de la Obra, esta se orientó muy pronto hacia el universalismo apostólico. El rescate, el Bautismo, el sostenimiento y la educación de los niños de los pueblos que no conocen a Jesucristo, han sido desde un principio los objetivos perseguidos por la obra.

La organización misionera de los niños


El grupo de la IAM Conforme a las circunstancias pastorales de cada lugar, la IAM se organiza como asociación misionera, como institución de servicios o incluyendo ambas dimensiones.

Como asociación misionera, esta Obra vive y sirve a través de los grupos de la IAM, los cuales se promueven en las parroquias, en las escuelas o en torno a otras instituciones y movimientos infantiles. Es importante que no olvidemos que lo fundamental de la Obra son todos los niños del mundo.

Otra expresión primordial de esta Obra son los servicios de animación, formación, comunión y cooperación misionera hacia todos los niños del mundo, aunque no estén formalmente vinculados con la Infancia Misionera.

Todos los niños están invitados a vincularse como «amigos y colaboradores» y, si son católicos, como «miembros activos» de la Infancia Misionera.

Organización en el grupo

Los grupos de la IAM viven y obran como fermento misionero (ayudar a que los demás también sean misioneros) en su escuela, en su familia y en su comunidad. Los grupos se van formando con los niños católicos de 4 a 14 años que muestren interés en ser miembros activos. Se organizan grupos de 12, a ejemplo de los 12 apóstoles con Jesús, agrupados por edades según el criterio del animador. Cada uno de los niños es protagonista del desarrollo de la tarea y de su grupo. Ahora bien se elige a uno que hace las veces de guía y colabora especialmente con el animador, recibiendo el nombre de «niño guía».

Encuentro Semanal

Como los Apóstoles que, antes de ir a la misión, se reunían con Jesús para escucharle, entender su mensaje y comprometerse con Él, de la misma manera, los niños se reúnen cada semana para hacerse amigos, discípulos y apóstoles de Jesús.

Otros responsables de la IAM a nivel nacional e internacional_

A nivel internacional: El Santo Padre es la cabeza de las Obras y las ha puesto bajo la dirección de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, a la que el Concilio Vaticano II ha confiado la dirección y coordinación de la cooperación misionera. (A.G. 29)

Sin embargo, las Obras Misionales conservan su autonomía y se rigen por estatutos propios. De ahí que ellas tengan una organización especial y un Presidente Mundial. Cada una de las cuatro Obras Misionales tiene un Secretario General o Internacional, con sede en Roma.

A nivel nacional: El Director de la IAM en cada país es el Director Nacional de las O.M.P., el cual presta sus servicios a través del Secretariado Nacional de la IAM

A nivel diocesano: El Obispo es el principal animador y responsable, junto con el Director Diocesano de las O.M.P. quien puede ser ayudado por un equipo o secretariado de Infancia Misionera.

A nivel parroquial: El principal responsable de la IAM en la parroquia es el Párroco. El busca la colaboración de los animadores misioneros y encomienda a uno de ellos la coordinación parroquial de la IAM Los animadores orientan a los niños, dejando que ellos asuman las responsabilidades que les corresponden y acompañándolos para que realicen todo lo que ellos mismos deban realizar.

Uno de los aspectos que hay que tener en cuenta en la organización de los grupos es que deben funcionar muy unidos a la parroquia.

Formas y medios para nuestra cooperación misionera

Existen varias formas de cooperación en la misión de toda la Iglesia. Cada una de ellas tiene su propio camino y significado.

Cooperación espiritual

El verdadero misionero es el santo y el santo es verdadero misionero ( cf. R M cap. VIII). Nuestro principal aporte a la misión universal se hace con la vida y así, en la comunión de los santos, acompañamos y apoyamos toda la evangelización universal en el mundo_

Por esta razón, la Iglesia nos propone como medio principal, el testimonio de vida cristiana, personal y comunitaria (RM 42). Cuando se vive bien la propia vida cristiana, cuando se crece en la fe, se ayuda de manera efectiva a que el Reino de Dios crezca en el mundo. El testimonio de vida cristiana es un apoyo directo a los misioneros y a las misiones.

Con la oración (RM 78), realizamos una ayuda eficaz a la misión universal. Ella nos sirve para acompañar el camino de los misioneros y ayudar a que el anuncio de la Palabra resulte eficaz por medio de la gracia divina. Con la oración nos unimos a las misiones y a todos los niños del mundo para ayudarlos a que sean más amigos de Jesús. En concreto, oramos por las misiones todos los días, siguiendo las «intenciones de cada mes» propuestas para toda la Iglesia , especialmente en la Eucaristía , con la Palabra de Dios y con el rosario misionero.

La cooperación misionera espiritual la hacemos, también, con el sacrificio (RM 78). Es ofrecer todo sufrimiento y llevar nuestra propia cruz, aceptándolo y ofreciéndolo a Dios con amor. Es compartir los sacrificios de los misioneros y sostenerlos mediante el ofrecimiento de nuestros propios sacrificio. También invitamos a los enfermos y a los que más sufren a que ofrezcan su dolor por las misiones.

Cooperación material

«Mayor felicidad hay en dar que en recibir» (Hechos 20, 35), (R.M.81). Dios nos ha dado muchos bienes (vida, valores, posibilidades, etc.) no sólo para nuestro propio bien sino para que los usemos en favor de todos los hermanos. _

Estamos en deuda con ese Dios que nos ama y nos ha dado todo. Somos administradores de los bienes de Dios. Es la fe la que nos mueve a compartir nuestro pan con los hermanos.

Damos nuestra ofrenda económica por tres motivos:

  1. por amor a Dios: porque hemos recibido esos dones para compartirlos y El nos llama a hacerlo con generosidad de corazón;
  2. por amor a nuestros hermanos: porque son muchas las necesidades materiales y económicas de cada niño y cada adolescente en el mundo entero; no sólo para fundar la Iglesia con estructuras mínimas (capillas, escuelas, salones para catequesis, viviendas para huérfanos, etc.), sino también para sostener las obras de caridad, de educación y promoción humanas, campo inmenso de acción, especialmente en los países pobres; reconocemos que cada niño y cada adolescente es un hermano nuestro y que al ayudarlos estamos sirviendo a Jesús presente en ellos.
  3. por nosotros mismos: porque tenemos que administrar honradamente los bienes que Dios nos ha dado para compartir y porque queremos vivir fielmente la llamada que Jesús nos hace de ser sus discípulos y misioneros con todo lo que somos y con todo lo que tenemos.

Pero nuestra ofrenda material no puede ser hecha de cualquier manera, sino que debe tener determinadas características:

  1. tiene que ser una ofrenda sacrificada, que me cueste: el valor de la ofrenda de la IAM depende del sacrificio que hagan para prepararla y entregarla. No se trata de dar lo que nos sobra, sino de dar con generosidad.
  2. ofrenda que se da para que muchos niños y adolescentes puedan conocer a Jesús : es la motivación central de la ofrenda de la IAM. La misma ofrenda atenderá también las necesidades materiales de cada niño y adolescente del mundo, ya que Jesús no dejaba de mirar estas necesidades, pero sobre todo estaba muy atento al hambre de Dios que veía en sus hermanos.
  3. ofrenda con humildad y discreción : sin alardes ni comparaciones; para atender las principales necesidades de la misión: tenemos que comprender que la ofrenda económica que damos servirá para que otros niños conozcan y amen cada vez más a Jesús y se comprometan a vivir y servir en la Iglesia;
  4. no sólo dar, sino darnos con Jesús : la IAM sabe que Jesús no sólo nos pide compartir nuestros bienes, sino que también pide las manos, los pies, el corazón, toda nuestra persona, para ser sus misioneros en nuestra propia comunidad y para apoyar las misiones en el mundo entero. Jesús nos pide realizar todos los días los servicios misioneros en los que estamos comprometidos.
  5. ofrenda económica permanente : la llamada del Señor a compartir debemos responder todos los días. Para esto, todas las semanas, en nuestro encuentro, colocamos una moneda en la alcancía de nuestro grupo IAM como «ofrenda económica» y así vamos preparando la Jornada de la Infancia Misionera en la cual invitamos a otros familiares y amigos a colaborar con las misiones haciendo también ellos una ofrenda económica en favor de los niños y adolescentes más necesitados del mundo.

La Iglesia universal ha instituido la Obra de la Infancia y Adolescencia Misionera como principal instrumento para animar el espíritu misionero universal desde la infancia y para promover y canalizar la cooperación misionera en favor de los niños y adolescentes del mundo entero (cf. RM 84).

Desde el momento de su fundación como Infancia Misionera, los niños, cada vez que se reunían, debían llevar la ayuda económica para las misiones. Con ella apoyaban la necesidad de los niños no sólo para quitarles el hambre, o para solucionarles otras necesidades materiales, sino para que fueran bautizados y vivieran la vida cristiana. La finalidad de la ofrenda siempre ha sido en primer lugar la de anunciarles a Jesús, hacer amigos para Él.

Los niños y adolescentes, a través de la IAM, comparten pan, medicinas, educación, amistad, Palabra de Dios, la fe y el espíritu misionero. Así, durante más de 150 años, han estado «cooperando en la misión de la Iglesia como verdaderos protagonistas», y a favor de tantos otros niños y adolescentes en cinco campos : la protección de su vida, su educación, su formación cristiana y su animación y formación misioneras.

Cooperación con servicios misioneros y con «misioneros» (R.M. 81)

«Heme aquí, Señor, estoy dispuesto, envíame» (cf. Isaías 6, 8). Esta es la respuesta que espera Dios de la IAM y de sus animadores: ser misionero todo el día y todos los días._

Estos «servicios misioneros» se realizan en favor de la propia comunidad y de la misión en el mundo. Esto se concreta según nuestros dones y nuestras posibilidades. Tenemos la responsabilidad de ser misioneros en nuestra propia comunidad local y, desde allí, misioneros para el mundo entero. Así integramos la dimensión local en la dimensión universal, superando las tentaciones de hacer solo o primero o siempre, la misión en la comunidad local; o la tentación de realizar solo la misión más allá de las fronteras. Los servicios misioneros de la IAM implican globalmente ser misioneros en la propia familia, misioneros en la escuela, misioneros en la comunidad y misioneros para el mundo entero.

Tenemos que ser misioneros en todos los lugares y ambientes a donde vayamos y con todas las personas que Dios coloque en nuestro camino, y a todos tenemos que ofrecerles acogida, diálogo, servicio, fraternidad, testimonio y anunciarles el Evangelio. No sólo los países pobres, sino también los países ricos, necesitan la ayuda misionera de los niños y adolescentes del mundo. En todas partes hay niños y adolescentes que no conocen a Jesús y con otras necesidades. Ellos nos necesitan como misioneros y esperan que lo que hagamos lo hagamos con servicios concretos.

Nuestra «cooperación» es para el mundo entero, es universal

La cooperación de la IAM es siempre universal. No escogemos a quién ayudar (nuestro propio pobre), ni reducimos nuestro campo de ayuda a las necesidades locales o a la de las personas a quienes conocemos. Nuestro corazón está abierto al mundo entero, sin fronteras, conforme al amor universal de Jesús. Todos ayudamos a todos y todos recibimos de todos. Esta es la característica de nuestro Fondo Universal de Solidaridad, en el cual se reciben todas las ofrendas de la IAM , para distribuirlas proporcionalmente entre todos los niños y adolescentes necesitados del mundo.

 

Compromisos

Compromisos Delegados de la IAM
  1. Nos comprometemos a rezar, a estar unidos en la oración y la eucaristía para que podamos vivir nuestro servicio con alegría.

  2. «el verdadero poder está en el servicio».

  3. Volver a la fuente, volver a Cristo vivo presente en la eucaristía y en la comunidad.

  4. Nos comprometemos a permanecer en el amor de dios y a contagiar e invitar a vivir la alegría del encuentro.

  5. Confiar

  6. Aprender a anunciarlo

  7. Apertura al otro

  8. Hacer comunidad

  9. Tener presente al espíritu santo

  10. Crecer en la unidad

  11. Alegría y sencillez

  12. Nos comprometemos a rezar todos los días, pidiéndole al espíritu santo luz y apertura para obrar ante cada situación que se nos presente.

  13. Nos comprometemos a poner al servicio los dones que dios nos ha regalado

  14. Nos comprometemos a vivir un amor más fraterno.

  15. Nos comprometemos a salir, a caminar, a «dejarnos sacudir» por el espíritu santo para ser signos de comunión.

  16. Nos comprometemos a redescubir la invitación de Jesús a la vida en comunidad y entusiasmar a los demás con el propio testimonio

La formación misionera de los niños

IAM Argentina Te proponemos algunos elementos que pueden ayudarte en la formación misionera de tu grupo IAM

¿Cómo hizo Jesús para obrar esa transformación misionera tan maravillosa en los Apóstoles?

¿Qué hacer para que los niños y otros hermanos logren una transformación similar en su mentalidad, sentimientos, actitudes y acciones? ¿Cómo responder a su gran interés y necesidad de formación misionera?

Con la ayuda de la Palabra de Dios, de la tradición, de la enseñanza de la Iglesia en sus principales documentos misioneros y teniendo en cuenta la realidad que vivimos, recopilaremos los principales elementos para la formación misionera. Los principios generales se podrán aplicar a los jóvenes, a los adultos y a las comunidades, aunque aquí los aplicamos especialmente a los niños. En primer lugar, analizaremos la pedagogía de Jesús para sintonizar con ella y vivir su Escuela de Amor.

La formación misionera nos exige sintonizar con la Pedagogía de Jesús y aprovechar tanto la experiencia de la Iglesia como los aportes de las Ciencias de la Educación. Nos exige, además, atender a las mismas necesidades de los niños y de la misión. ¿Cómo hizo Jesús para formar a sus Apóstoles y discípulos? El mismo Jesús, que ayudó a Pedro, a Mateo y a Pablo, es el que enseña y forma, con la misma pedagogía, a los niños hoy. ¿Cómo ayudar a Jesús en la formación misionera que quiere dar a los niños? ¿Cómo aplicar auténtica y adecuadamente su pedagogía?

La escuela con Jesús

Consideremos las principales características:

  1. La pedagogía de Jesús está centrada en su persona y en su mensaje: Él es el Camino, la Verdad y la Vida. Nos enseña una verdad que nos hace libres. Es el Maestro Amigo
  2. La Escuela de Jesús es una escuela de amor. Jesús antes de hablar se hace amigo, comprende a la persona, la conoce, la ama, la ayuda. la manera de enseñar Jesús no es simplemente hablando, sino comunicando amor. Yeso fue lo que movió a los discípulos a quedarse con Él. la primera llamada de Jesús al discípulo es a estar con Él, a permanecer en su amor, a ser amigo (Cf. Mc 3,14; jn 15). Jesús espera una respuesta de amigo. Haciéndose su amigo se puede aprender lo que Él enseña.
  3. La Escuela de Jesús se hace siempre en comunión. En comunión del discípulo con el Maestro y del Maestro amigo con el discípulo. Es una comunión en la que Jesús hace que los discípulos entren en comunión con los hermanos. Su escuela no la realiza con cada persona aisladamente, sino que la realiza en familia, en comunión eclesial.

Discípulos misioneros._

  1. Llamó a los discípulos para enseñarles lo que les sirviera para vivir y para servir a los demás: es una Escuela para la Misión. Cada persona se hace discípulo con el fin de "hacer discípulos" para Jesús.
  2. Es una escuela permanente, continua. Jesús, con los apóstoles y con los demás discípulos hizo un camino con diversos pasos. Era una pedagogía de amor continuo, toda la vida era de enseñanza, aprendizaje, discipulado.
  3. Es un camino que nos lleva a "ser discípulos" y "hacer discípulos" para Él. Para ello, se dan cuatro pasos en las cuatro áreas de la formación misionera: Catequesis Misionera, Espiritualidad Misionera, Servicio Misionero y comunión misionera.
  4. El primer paso, en esta Escuela con Jesús, es "escuchar" la Palabra para comprender la misión. Por ello, lo llamamos "catequesis misionera" .
  5. El segundo paso, es "vivir" la Palabra , reno­vando nuestra vida al estilo de Jesús: nuestro corazón, sentimientos, actitudes, opciones misioneras. Por eso, lo llamamos "espiritualidad misionera".
  6. El tercer paso, busca ayudar a "poner en práctica" la Palabra "haciendo discípulos para Jesús", enseñando lo que hemos aprendido de Él, a través del testimonio, el anuncio del Evangelio y los servicios misioneros, Por eso, lo llamamos "servicio misionero".
  7. El cuarto paso, aplica comunitariamente la Palabra , ayudando a hacerse "uno para que el mundo crea" (Jn 17,21). Se trata de fortalecemos como Comunidades Eclesiales Vivas, Dinámicas y Misioneras. Por eso, lo llamamos "comunión misionera".
    Una vez finalizado este cuarto paso, Jesús inicia de nuevo con el primero, comunicando con una nueva Palabra otra parte de su verdad. (Catequesis misionera); después, acompaña a vivirla (espiritualidad misionera); luego, mueve a comunicarla (servicio misionero), para concluir, con el fortalecimiento comunitario (la comunión misionera).
    Ciertamente, la pedagogía de Jesús no es un proceso lineal doctrinal. Es un proceso cíclico, continuo, progresivo, que ayuda al discípulo a crecer en su vida, verdad y amor.
  8. La Palabra de Dios es fundamental en cada uno de los pasos: se escucha en la catequesis; se vivencializa en el paso de espiritualidad; es puesta en práctica comunicada con servicios misioneros en el tercer paso; es asumida en el cuarto paso como fuente o como fruto de la comunión misionera. La esencia y vivencia de la Palabra es funda­mental durante todo el proceso.
  9. Jesús lleva al compromiso desde el principio: compromiso de escuchar y comprender bien la Palabra para ser buen discípulo. Compromiso de colaborar en la transformación que Él quiere realizar en nuestra propia persona. Compromiso de servir a los demás como misioneros, con testimonio, palabras u obras. Compromiso de vivir en familia-Iglesia, en comunión misionera. Son los elementos que siempre se conjugan y se integran en su pedagogía de amor.

Metodología de formación

La Obra de la IAM tiene como metodología de formación «La Escuela con Jesús», un ciclo de 4 pasos que se repite a lo largo de cada mes.

Primera Semana - Catequesis Misionera
«ESCUCHAR» la Palabra para ver que nos dice Dios para nuestra Misión.
Segunda Semana - Espiritualidad Misionera
«CELEBRAR» la Palabra para ser verdaderos misioneros.
Tercera Semana - Servicio Misionero
«COMPARTIR» la Palabra siendo y haciendo amigos para Jesús.
Cuarta Semana - Comunión Misionera
«HACER de la PALABRA» alimento para la vida del grupo.

Existen a nivel diocesano, regional y nacional: Talleres de Iniciación y de Profundizacion; Escuelas de Animación Misioneras I y II (ESAM); Escuelas de Liderazgo Misionero Infantil (ELMI) y Escuela de Liderazgo para Adolescentes (ELMA), destinados a formar a los animadores de la Obra, abiertos a todos los que deseen formar a los niños y adolescentes con una dimensión misionera.

Cooperación para la Misión

Todos los cristianos, en virtud de nuestro Bautismo, somos corresponsables de la actividad misionera (RM 77). La participación de nuestras comunidades y de cada uno de nosotros en este derecho-deber es lo que se llama «cooperación misionera» (RM 77). Por ser cristianos no podemos no ser misioneros. Somos corresponsables de cada una de las actividades misioneras que se realizan en el mundo entero._

Muy unidos a Jesús como el sarmiento a la vid (cf. JN 15, 5), podemos producir muchos y buenos frutos. El testimonio de nuestra vida de cada día nos permite «dar mucho fruto» en la misión de la Iglesia, es decir que nuestros gestos, palabras y actitudes, constituyen el fundamento de la cooperación misionera. La cooperación misionera universal es signo de la madurez de la fe y de una vida cristiana que produce frutos (RM 77).

Podemos afirmar que la misión es cuestión de fe y de amor: tanta fe y tanto amor tengamos, tanta cooperación misionera haremos. En nuestra cooperación misionera se mide nuestra fe y nuestro amor como discípulos y misioneros de Jesús. Nuestra fe y nuestro amor se expresan en nuestra cooperación misionera y crecen con ella. Así, la cooperación misionera va mucho más allá de dar una moneda o de ofrecer algunas oraciones por las misiones. La llamada es a ser misionero con todo nuestro ser: con nuestra vida, nuestro trabajo, nuestros bienes, nuestro tiempo. Ser misioneros continuamente y siempre. Ser misioneros en nuestra comunidad local y para el mundo entero.

Cada niño y adolescente, cada animador de la IAM en la Iglesia aprende de Jesús, es buen discípulo suyo y vive como El: es su enviado, su misionero. Enseña a otros lo de Jesús, hace discípulos para Jesús. Para esto, anuncia el Evangelio, ayuda a encarnarlo y a que se viva en comunidad. Es hermano universal y misionero para todos. ¡Somos misioneros para el mundo entero!

Recomendaciones especiales para nuestra cooperación misionera

La «receta» para que cada año nuestra ofrenda económica sea mayor, es revisar y reforzar nuestro testimonio de vida cristiana, la oración y el sacrificio , con ellos fortalecemos nuestra identidad como discípulos y misioneros de Jesús para el mundo entero. La cooperación misionera espiritual y la material van de la mano, nunca van separadas

Realizar semanalmente nuestra ofrenda misionera. Tenemos que dar a conocer nuestra alcancía misionera en nuestra casa, en la escuela y no olvidarnos de llevarla a nuestro grupo misionero. Además podemos organizar otras actividades para conseguir recursos económicos que aumenten la ofrenda de la IAM : rifas, reciclage de periódicos y otros desperdicios, caminatas, concursos, actos culturales, venta de artesanías elaborados por nuestro grupo, venta de materiales misioneros, etc.

Preparar con entusiasmo y ganas nuestra Jornada de la IAM:

  1. Intensificando la animación misionera de todos los niños y adolescentes de la comunidad y promoviendo la cooperación misionera de todos, para todo el mundo.
  2. Dándole un lugar privilegiado a la oración por las misiones. En muchas partes realizan vigilias de oración, rosarios misioneros, etc. Nuestro centro debe ser siempre la Eucaristía misionera. En este ambiente, muchos niños, adolescentes y animadores hacen por primera vez o renuevan su consagración misionera.
  3. Organizando adecuadamente la recolección de las ofrendas misioneras económicas durante la Jornada , tanto de las ofrendas de la IAM como de los demás que quieran colaborar con su ofrenda al fondo de solidaridad universal de esta Obra.
  4. Realizando distintas actividades culturales y recreativas que favorezcan la animación misionera y la recaudación de las ofrendas para ayudar a los niños y adolescentes del mundo entero.
  • 1