183º aniversiario de la IAM
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Queridos Animadores de la IAM Argentina:
En María Reina de las Misiones, los saludamos y felicitamos con
inmensa alegría en este 183° Aniversario de la IAM y, de manera
muy especial, en esta segunda oportunidad en que celebramos el
Día del Animador de la Obra de la Infancia y Adolescencia
Misionera. ¡Feliz Día del Animador!
En nombre del Secretariado Nacional de Obras Misionales
Pontificias, les expresamos nuestra profunda gratitud. Honramos
sus vidas y agradecemos su entrega generosa, desinteresada y
por ser ese fuego vivo en cada comunidad. Su labor silenciosa es
un tesoro para la Iglesia y un ejemplo de la fuerza transformadora
de la fe. Con su paciencia, alegría, entusiasmo y testimonio,
logran encender los corazones de los niños y adolescentes,
instruyéndolos y guiándolos espiritualmente al encuentro con Jesús
para transformarlos en testigos del amor del Padre.
Sabemos que detrás de cada encuentro, de cada sábado y de
cada actividad, hay horas de planificación, oración y un cariño
incondicional que no conoce de cansancio. Ser animador es
reflejar la luz de Cristo, enseñando a los niños y adolescentes a
descubrir el amor de Dios en su vida diaria. Los animamos a seguir
adelante, siendo sal y luz para las futuras generaciones.
Que este año, nuestro caminar se ilumine y fortalezca con el
impulso del Espíritu Santo, que “Enciende la Misión en Niños y
Adolescentes", y bajo la firme convicción de estar "Unidos en Cristo,
unidos en la Misión". Desde esta profunda comunión con el Señor,
nuestra tarea cobra su verdadero sentido. Nos recuerda que
caminamos juntos, compartiendo un mismo latido evangelizador que
abraza y transforma la vida de cada niño y adolescente. Ellos son el
presente y el futuro de nuestra Iglesia, y ustedes son los puentes que
les enseñan a mirar el mundo con los ojos de Jesús, despertando en
ellos una mirada de cooperación y un corazón sin fronteras.
Agradecemos también el apoyo de sus familias, que los acompañan y
sostienen en este hermoso servicio, permitiéndoles regalar su tiempo
para la construcción del Reino.
Que la Virgen María, Madre de la Misión, los cuide y mantenga
siempre encendida esa llama de amor y servicio en sus corazones.
¡Gracias por su valiosa y admirable labor!
Con profundo cariño y bendiciones,
Daniela Oliva y Padre Fernando Sánchez
Secretaria Nacional de la Infancia y Adolescencia Misionera (IAM)
Director Nacional de Obras Misionales Pontificias (OMP)
“¡De los niños y adolescentes del mundo… Siempre Amigos!”





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